Por revistaeyn.com
El avance de la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo el mapa global de amenazas digitales. De acuerdo con el más reciente informe de Fortinet, los ciberdelincuentes han dejado atrás las campañas aisladas para operar como sistemas organizados, con estructuras que abarcan todo el ciclo de vida de un ataque. Este cambio, impulsado por herramientas automatizadas y modelos de lenguaje, ha incrementado tanto la escala como la sofisticación de los ciberataques durante 2025.
En América Latina, la magnitud del fenómeno es contundente: se registraron 843.3 billones de intentos de ciberataques, con Brasil, México y Colombia como los países más afectados. Incluso mercados más pequeños evidencian la presión creciente; en Guatemala se contabilizaron 726 millones de intentos, junto con 378 millones de escaneos activos, reflejando una actividad constante de reconocimiento por parte de actores maliciosos, señala el informe de Fortinet.
“El cibercrimen es una de las amenazas más penetrantes y costosas en el mundo, nuestro último Reporte Global sobre el Panorama de Amenazas revela cómo los actores maliciosos están empezando a aprovechar los agentes de IA para ejecutar ataques más sofisticados”, afirmó Derek Manky, vicepresidente global de Inteligencia de Amenazas en FortiGuard Labs.
Uno de los cambios más relevantes es la velocidad. El tiempo de explotación de vulnerabilidades críticas se ha reducido a apenas entre 24 y 48 horas, frente a los 4.7 días reportados anteriormente. Este acortamiento deja a empresas y gobiernos con ventanas mínimas de respuesta, en un entorno donde minutos pueden definir el impacto de un incidente.
El ransomware también muestra una escalada sin precedentes. El informe identifica 7.831 víctimas confirmadas a nivel global, un salto de casi 389 % respecto al año anterior, apunta el informe de Fortinet. Sectores como manufactura, servicios financieros y comercio concentran la mayor cantidad de ataques, evidenciando que la digitalización empresarial amplía la superficie de riesgo.
“La inteligencia de FortiGuard demuestra que el cibercrimen ya no funciona como campañas aisladas, sino como un sistema interconectado donde los atacantes operan de extremo a extremo”, señala el reporte.
La IA no solo incrementa la cantidad de ataques, sino su eficiencia. Aunque los intentos de fuerza bruta disminuyeron 22 %, los ciberdelincuentes ahora seleccionan objetivos con mayor precisión, elevando las probabilidades de éxito.
Paralelamente, el robo de datos evolucionó hacia la extracción de conjuntos completos de información, con un aumento significativo en registros disponibles en mercados clandestinos.
Otro foco crítico es la nube. La mayoría de incidentes durante 2025 se originaron en credenciales comprometidas más que en fallas de infraestructura, lo que posiciona la gestión de identidades como uno de los mayores desafíos de seguridad.