Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El Congreso de Guatemala aprobó un subsidio temporal a los combustibles como respuesta al incremento de precios en el mercado internacional, una medida que busca aliviar el impacto en el costo de vida de los ciudadanos y en la cadena productiva del país.
Con 120 votos a favor, los diputados dieron luz verde de urgencia nacional a la iniciativa 6756, denominada Ley de Apoyo de Emergencia para los Consumidores de Diésel y Gasolina. La normativa establece un subsidio de 8 quetzales por galón de diésel (equivalente a aproximadamente US$1.03) y de 5 quetzales para la gasolina superior y regular (unos US$0.64 por galón).
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, respaldó la medida y subrayó su carácter urgente. “Acaba de ser aprobado el subsidio: Q8 para diésel, Q5 para gasolina súper y regular. Esta es una medida urgente que ayudará a aliviar el costo de vida y el alza de los combustibles. Proteger la economía de las familias es una urgencia, y estamos dando resultados”, expresó el mandatario a través de la red social X.
El Decreto debe ser sancionado por el Ejecutivo y posteriormente publicado en el diario oficial. Además, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) contará con un plazo de cinco días para elaborar el reglamento que permitirá implementar el beneficio.
La ley también define el esquema institucional para garantizar su aplicación. El MEM será responsable de gestionar los recursos y publicar precios de referencia de forma periódica; la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) supervisará el cumplimiento fiscal de los importadores; la Contraloría General de Cuentas vigilará el uso adecuado de los fondos; y la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor (Diaco) deberá asegurar que el subsidio llegue efectivamente al consumidor final.
El programa tendrá una vigencia de tres meses o hasta que se agoten los recursos asignados. Para financiarlo, el Estado destinará cerca de 2,000 millones de quetzales, equivalentes a aproximadamente US$257 millones, provenientes de reajustes al presupuesto vigente.
Los fondos serán canalizados a través de la cadena de distribución de combustibles, lo que permitirá que los usuarios perciban el beneficio directamente en la reducción del precio por galón.
Con esta medida, las autoridades buscan mitigar el impacto inflacionario derivado del encarecimiento del petróleo y sostener la estabilidad económica en el corto plazo.
Con información de AGN