Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
De cara al primer semestre de 2025, las perspectivas macroeconómicas de Guatemala siguen siendo favorables, y se espera que el crecimiento se mantenga por encima del potencial, respaldado por un entorno externo sólido y fundamentos internos estables, señala un reporte de Grupo EMFI.
El impulso de los altos flujos de remesas y exportaciones continuará sosteniendo la actividad, aunque anticipan que el ritmo de crecimiento de las remesas se moderará a medida que se estabilice la repatriación de migrantes guatemaltecos desde Estados Unidos, reduciendo el efecto extraordinario observado en el primer semestre del año.
"La inflación baja y estable continuará apoyando el poder adquisitivo de los hogares, aunque las presiones subyacentes indican que el Banco de Guatemala mantendrá una postura monetaria prudente", dice la firma de inteligencia financiera inglesa.
Externamente, Guatemala ha mantenido una tasa arancelaria mínima del 10 % sobre sus exportaciones a Estados Unidos, a pesar de las negociaciones en curso con el gobierno estadounidense. Aunque actualmente se beneficia de los altos precios de algunas materias primas, corre el riesgo de perder participación de mercado frente a competidores como Honduras, que han ganado competitividad a través de ajustes cambiarios, mientras que la moneda local guatemalteca continúa apreciándose en términos reales, encareciendo los productos guatemaltecos en el extranjero.
Tras considerar el desempeño relativamente sólido en lo que va de año, Grupo EMFI ha ajustado las previsiones de crecimiento para 2025 y 2026 al 3,8 % y 3,6 %, respectivamente (anteriormente: 3,6 % y 3,5 %). Los principales riesgos provienen del entorno global, en particular de la evolución de la economía estadounidense y de las posibles fluctuaciones de los precios internacionales de los principales productos de exportación.
La economía guatemalteca creció 3,9 % interanual en el primer trimestre de 2025, moderándose desde 4,6 % en el trimestre anterior pero superando su crecimiento potencial, impulsado por el robusto consumo privado, las remesas y las exportaciones.
En el primer trimestre de 2025, el consumo privado —que representa casi el 90 % del PIB— siguió siendo el principal motor del crecimiento, expandiéndose 4,0 % interanual, tras un fuerte aumento del 5,7 % en el mismo trimestre de 2024.
"Esta desaceleración refleja una moderación de la demanda interna, en un contexto en el que, a pesar de factores como el aumento de las remesas, los hogares redujeron su gasto respecto al repunte observado a finales de 2024", señala el reporte de EMFI.
El consumo público aumentó un 5,9 % interanual en el primer trimestre de 2025, revirtiendo la contracción del 1,6 % registrada en el mismo trimestre de 2024 y moderándose tras el aumento del 8,9% interanual en el cuarto trimestre de 2024. La mejora refleja un mayor ritmo de ejecución presupuestaria, que alcanzó el 49,5 % al cierre de julio, según el Ministerio de Hacienda.
La inversión aumentó un 10,6 % interanual, el ritmo más rápido en tres años, mientras que el consumo privado se desaceleró a 4,0 % interanual y el consumo público se moderó, lo que refleja la estacionalidad del gasto.