Por revistaeyn.com
El grupo naviero Maersk advirtió que la guerra con Irán ha incrementado sus costos de combustible en casi US$500 millones mensuales y que la crisis energética persistirá incluso si se logra un acuerdo de paz, lo que provocó una caída del 7 % en sus acciones.
Los volúmenes de carga se han mantenido sólidos, pero el fuerte aumento de los costos energéticos está reduciendo los márgenes de ganancia. El director ejecutivo de Maersk, Vincent Clerc, señaló que mientras más se prolongue la guerra, mayor será el riesgo de que la inflación destruya la demanda de los consumidores que ha mantenido dinámico al sector naviero.
Indicó que la guerra ha añadido aproximadamente 3.000 millones de coronas danesas (US$472,7 millones) a los costos mensuales de la empresa, ya que los precios del combustible marítimo aumentaron desde unos US$600 hasta casi US$1.000 por tonelada métrica.
Hasta ahora, Maersk ha logrado recuperar esos costos trasladándolos completamente a sus clientes mediante renegociaciones contractuales y aumentos en las tarifas spot. Sin embargo, Clerc advirtió que la crisis energética no muestra señales de disminuir.
“La crisis energética no desaparece el día que llega la paz”, dijo durante una conferencia de prensa. “Las compañías petroleras con las que hablo esperan que esto dure, como mínimo, varios meses más, posiblemente muchos más meses”.
Maersk, considerada un indicador clave del comercio mundial, mantiene su proyección de crecimiento del volumen global de contenedores entre 2% y 4% para este año, aunque señaló que la situación sigue siendo volátil.
Clerc comentó a analistas que la demanda se mantuvo fuerte en abril y mayo, con el mercado ubicándose en el extremo superior del rango proyectado o incluso ligeramente por encima.
MENOS GANANCIAS
No obstante, advirtió que se espera un crecimiento más débil en la segunda mitad de 2026, debido a que los mayores precios de la energía impulsarán la inflación y afectarán el gasto de los consumidores.
Las acciones de Maersk caían un 7 %, encaminándose a su peor jornada en más de un año, ante las preocupaciones de que los elevados precios del combustible y el exceso de nuevos buques afecten las ganancias.
Las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) de Maersk entre enero y marzo fueron de US$1.730 millones, frente a la previsión media de US$1.660 millones en una encuesta de la empresa entre 10 analistas, aunque muy por debajo de los US$2.710 millones reportados en el mismo período del año anterior.
La guerra ha alterado las rutas marítimas después de que Irán cerrara el estrecho de Ormuz al tráfico comercial. Un portavoz indicó que la empresa tiene seis barcos atrapados en el Golfo.
Clerc afirmó que solo entre el 2 % y el 3 % del comercio mundial de contenedores fluye hacia y desde el Golfo, lo que brinda suficiente resiliencia a la industria naviera para manejar el cierre del estrecho.
El mayor riesgo, dijo, es que los altos precios de la energía provoquen una inflación generalizada que desemboque en una recesión y una caída de la demanda. Describió un escenario de altos costos, débil demanda y sobrecapacidad como “un cóctel peligroso”.
Las tarifas de transporte marítimo cayeron un 14 % en el primer trimestre frente al mismo período del año pasado, impulsadas por un exceso de entregas de nuevos buques, antes de subir bruscamente hacia el final del período tras el inicio de la guerra.
Con información de Reuters