Por revistaeyn.com
Panamá logró reducir de forma significativa su déficit fiscal en 2025, pero no consiguió frenar el ritmo de crecimiento de la deuda pública, advirtió este miércoles Fitch Ratings.
El déficit del Sector Público No Financiero (SPNF) bajó a 3,7% del PIB en 2025, desde 6,2% en 2024, ubicándose incluso por debajo de la meta oficial de 4%. Sin embargo, la agencia señaló que la mejora no ha sido suficiente para estabilizar la trayectoria de la deuda como proporción del PIB.
La deuda bruta del gobierno aumentó en US$5.500 millones el año pasado, alcanzando US$59.400 millones, lo que elevó la relación deuda/PIB hasta 66%, por encima del 62% proyectado por el Ejecutivo.
Ajuste impulsado por recorte de inversión
Fitch explicó que la reducción del déficit estuvo apoyada en factores extraordinarios y cíclicos, como la finalización de pagos atrasados de 2024 y un repunte en los ingresos del Canal de Panamá tras la sequía.
No obstante, el principal componente del ajuste fue un fuerte recorte en la inversión pública, que cayó 1,3 puntos porcentuales del PIB hasta 4%, su nivel más bajo en dos décadas.
Aunque los ingresos tributarios crecieron 9%, una caída en las contribuciones a la Caja de Seguro Social (CSS) compensó parcialmente ese aumento, reflejando debilidad en el mercado laboral e informalidad.
Mayor necesidad de financiamiento
La agencia también destacó que el déficit del Gobierno Central —que determina las necesidades de endeudamiento— alcanzó 5,2% del PIB, muy por encima del 3% previsto en el presupuesto de 2025.
Además, el endeudamiento neto fue aún mayor, situándose en 6% del PIB, mientras que el financiamiento neto total alcanzó 6,6%. Fitch indicó que parte de estas mayores necesidades respondió al pago de cuentas pendientes no contempladas inicialmente, lo que, a su juicio, evidencia debilidades en la transparencia fiscal y en el proceso presupuestario.
La calificadora advirtió que existe el riesgo de que este tipo de necesidades de financiamiento “imprevistas” se repitan.
Desafíos para estabilizar la deuda
Fitch considera que será necesaria una mayor consolidación fiscal para estabilizar la deuda respecto al PIB. Sin embargo, el margen para profundizar los recortes de inversión parece limitado, especialmente ante el descontento social por la calidad de servicios como educación, salud y agua.
El gobierno no prevé una reforma tributaria y apuesta por medidas administrativas para aumentar la recaudación. También evalúa modificar los incrementos salariales automáticos y la regla que fija el presupuesto educativo en 7% del PIB, aunque aún no ha presentado propuestas concretas y enfrenta la dificultad de no contar con mayoría en el Congreso.
Para Fitch, la fuente potencial más clara de ingresos adicionales sería la reapertura de la mina Cobre Panamá, cerrada desde 2023. Si bien las perspectivas han mejorado, el proceso aún depende de auditorías ambientales, negociaciones con la empresa First Quantum y posibles resistencias sociales.
En diciembre de 2025, Fitch confirmó la calificación soberana de Panamá en ‘BB+’ con perspectiva Estable.