Por revistaeyn.com
El Premio a la Excelencia de Cementos Progreso abrió una nueva etapa al convertirse, por primera vez, en un certamen de alcance regional que reunió proyectos de Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá, con el propósito de distinguir las obras que sobresalen por su calidad, innovación y aporte al desarrollo.
La décima edición del reconocimiento congregó a más de 100 proyectos y culminó con una final regional en la que un jurado internacional, integrado por especialistas de los cuatro países participantes, evaluó las iniciativas bajo criterios técnicos comunes.
Más allá de premiar las obras más destacadas, el certamen busca convertirse en un punto de encuentro para la industria de la construcción, facilitando el intercambio de experiencias y conocimientos entre profesionales, empresas y actores vinculados con el sector.
Impulsado por Cementos Progreso, marca insignia de Progreso, el Premio a la Excelencia conserva su objetivo de promover estándares elevados en materia de construcción, al tiempo que incentiva la innovación, la calidad y la mejora continua.
“La primera edición regional del Premio a la Excelencia representa mucho más que un nuevo formato. Es la consolidación de un espacio donde la excelencia se comparte, las mejores prácticas inspiran a toda la industria y el conocimiento se convierte en un motor para el desarrollo de Centroamérica. Reconocer la excelencia es impulsar el desarrollo de nuestra región”, afirmó José Raúl González, presidente ejecutivo de Progreso.
Para llegar a la final regional, cada país desarrolló previamente su propia fase nacional, de la cual fueron seleccionados los proyectos que posteriormente compitieron por el reconocimiento centroamericano.
Entre los elementos considerados estuvieron la innovación, el nivel técnico, la complejidad de las obras, el aprovechamiento del concreto, sostenibilidad, seguridad, impacto comunitario y contribución al crecimiento urbano y económico.
Los proyectos ganadores evidenciaron algunas de las principales tendencias de transformación de la industria, entre ellas el desarrollo de infraestructura resiliente, la eficiencia estructural y una mayor integración entre arquitectura e ingeniería.
En la categoría Ágata, el reconocimiento correspondió al Hospital de Puntarenas, en Costa Rica, construido por Compañía Constructora Van der Laat & Jiménez. En Basalto, Guatemala obtuvo el premio con Adhara, de Grupo Rosul, mientras que Bahías DP10, de Volio y Trejos Asociados, ganó en Jade.
Costa Rica también destacó con Casa SN, de PROINSA Constructora, en Jaspe. Guatemala obtuvo reconocimientos en Magnetita, con Cendana, de PM 502; Obsidiana, con PAD SB-3, de Rodio Swissboring; Ónix, con Oakland Mall F3, de Construcciones y Consultoría; y Ópalo, con el Edificio Kaeser Compresores de Guatemala y Cía. Ltda., de Kaeser Guatemala.
La categoría Oro tuvo dos ganadores: Alegría Apartamentos, de Condado Naranjo, por Guatemala, y Rehabilitación Santa Familia, de Constructora Edificar, por Panamá.
Con esta edición, el Premio a la Excelencia se proyecta como una plataforma regional para elevar los estándares de la construcción y compartir soluciones que contribuyan a una industria más innovadora y sostenible. La próxima convocatoria incorporará a República Dominicana, ampliando así el alcance de esta iniciativa.