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¿Para qué utilizará CMI los US$ 14,4 millones captados en la Bolsa de Guatemala?

La primera colocación de Pagarés Leasing CMI inaugura un programa revolvente de hasta Q250 millones de quetzales (US$32,8 millones) y tres años de vigencia. Los recursos se destinarán a financiar maquinaria, vehículos, tecnología, inmuebles y otros activos productivos de clientes y proveedores de la corporación.

2026-08-27

Por: Revistaeyn.com

Corporación Multi Inversiones (CMI) encontró en el mercado de capitales guatemalteco una nueva fuente para financiar no solo su propio crecimiento, sino también el de las empresas que orbitan alrededor de sus negocios.

Leasing CMI colocó Q110,05 millones (US$14,43 millones) en pagarés en la Bolsa de Valores Nacional de Guatemala (BVN), en la primera emisión de un programa autorizado por hasta Q250 millones (US$32,8 millones). La demanda superó el monto inicialmente ofrecido, aunque la compañía y la Bolsa no precisaron el volumen total de las órdenes recibidas.

La cifra es relevante, pero el destino del dinero explica mejor el movimiento. Los fondos no financiarán una adquisición corporativa ni una obra específica de CMI Capital. Serán utilizados para fondear operaciones de arrendamiento financiero destinadas a clientes, proveedores y otras empresas vinculadas con la cadena de valor de la corporación.

En términos prácticos, CMI está recurriendo a inversionistas para ampliar su capacidad de financiar maquinaria, equipos tecnológicos, vehículos, inmuebles y otros activos productivos que esas empresas necesitan para operar o crecer.

“Es una manera de acudir al mercado de capitales para impulsar nuestro crecimiento y, al mismo tiempo, ampliar las opciones de financiamiento para las empresas con las que trabajamos”, explicó Felipe Bosch Gutiérrez, presidente chairman de CMI Capital, al comunicar la operación.

La emisión convierte así al mercado bursátil en una pieza de la arquitectura financiera del ecosistema CMI: los inversionistas compran deuda emitida por Leasing CMI y esos recursos se transforman posteriormente en contratos de arrendamiento para empresas de su red comercial.

Un programa, no una operación aislada

Los Q110,05 millones colocados representan aproximadamente el 44% del programa autorizado. CMI conserva, por tanto, margen para emitir cerca de Q140 millones adicionales, según la evolución de la demanda de financiamiento y las condiciones del mercado.

El programa tiene un plazo aprobado de tres años y funciona bajo un esquema revolvente. Esto significa que la compañía podrá realizar distintas colocaciones dentro del límite de Q250 millones y volver a utilizar el cupo conforme se amorticen los valores en circulación.

Los pagarés podrán emitirse en series sucesivas, con tasas fijas, variables o mixtas. Los montos, vencimientos y rendimientos de cada serie serán definidos en sus respectivos avisos de oferta pública. Hasta ahora no se ha divulgado una tasa general para todo el programa, porque el rendimiento dependerá del plazo y de las condiciones de cada colocación.

Los títulos tienen un valor nominal de Q1.000 y esa misma cifra constituye la inversión mínima tanto en el mercado primario como en el secundario. Serán negociados bajo la clave PLCMIQ 1 y estarán representados mediante anotaciones en cuenta, según las condiciones divulgadas por la Bolsa de Valores Nacional y CMI.

Valores CMI actuó como estructurador y colocador, mientras que la Central de Valores Nacional será responsable del registro de los títulos y la liquidación de los pagos de capital e intereses.

El leasing como puente financiero

La operación responde a una característica central del negocio de arrendamiento: para colocar más activos entre sus clientes, una empresa de leasing necesita disponer previamente de mayores fuentes de fondeo.

En lugar de depender únicamente de capital propio o crédito bancario, Leasing CMI incorpora ahora la emisión de deuda bursátil. Con ello puede diversificar sus fuentes financieras y, potencialmente, sincronizar mejor los plazos de los pagarés con los contratos que concede a sus clientes.

Enrique Crespo, CEO de CMI Capital, explicó que los recursos permitirán financiar activos sin que las empresas beneficiarias deban realizar una elevada inversión inicial. Mencionó como ejemplos la renovación periódica de computadoras y la adquisición de camiones de reparto, mediante contratos que pueden incluir una opción de compra al vencimiento.

“Para nosotros representa un mecanismo muy eficiente de fondeo para nuestro negocio de leasing”, señaló Crespo en una entrevista con La Hora.

Leasing CMI ofrece arrendamiento financiero, operativo e inmobiliario, además de factoraje. La combinación permite atender distintas necesidades de liquidez: desde renovar activos sin inmovilizar grandes montos de capital hasta anticipar cuentas por cobrar.

El tratamiento contable y fiscal de cada operación dependerá, sin embargo, de su estructura contractual y de las normas aplicables. No todos los contratos de leasing producen automáticamente el mismo efecto sobre el balance o la carga tributaria de una empresa.

CMI busca financiar la cadena desde adentro

El componente estratégico está en la selección de los destinatarios. CMI no está planteando, al menos en esta etapa, una expansión indiscriminada del crédito. El foco estará en empresas que ya mantienen algún vínculo comercial con la corporación.

Ese perímetro ofrece una ventaja: CMI conoce buena parte de la operación, las necesidades de activos y el comportamiento comercial de sus clientes y proveedores. Esa información puede facilitar la evaluación crediticia y reducir parte de las asimetrías habituales al financiar empresas externas.

Al mismo tiempo, el esquema puede fortalecer la relación con la cadena de valor. Un proveedor con acceso a financiamiento para renovar maquinaria o transporte puede ampliar su capacidad, mejorar sus tiempos de entrega y acompañar el crecimiento de la propia corporación.

CMI, una multilatina familiar con 106 años de historia, reporta más de 50.000 colaboradores y operaciones en 15 países. Esa escala ofrece una base amplia sobre la cual desarrollar productos financieros vinculados con sus diferentes unidades de negocio, según los datos corporativos de la compañía.

Bosch anticipó que la colocación es “apenas un primer paso” dentro de una estrategia más amplia para desarrollar soluciones financieras dirigidas a clientes y socios comerciales. Crespo también indicó que la empresa espera llevar nuevas emisiones al mercado.

Una prueba para el mercado guatemalteco

La sobredemanda constituye una señal de apetito por deuda corporativa local, aunque debe leerse con cautela: sin conocerse el volumen total solicitado, no es posible medir la magnitud real del exceso de demanda.

La llegada de un emisor vinculado con uno de los mayores grupos empresariales de Guatemala amplía, no obstante, la oferta disponible para inversionistas que buscan alternativas a depósitos bancarios y certificados tradicionales.

También pone a prueba la capacidad de la Bolsa guatemalteca para acompañar necesidades de financiamiento empresarial más allá de las fuentes bancarias. Rolando San Román, gerente general de la BVN, sostuvo que la incorporación de una arrendadora financiera contribuye a diversificar tanto los emisores como los productos de inversión disponibles.

Para CMI, el verdadero indicador de éxito no será únicamente haber colocado Q110,05 millones. Será la capacidad de convertir esos recursos en una cartera de leasing rentable, mantener la calidad crediticia de los contratos y regresar al mercado en condiciones competitivas.

La primera emisión abrió el canal. Los próximos tres años mostrarán si ese canal puede convertirse en una fuente recurrente de capital para financiar el crecimiento de toda una red empresarial.

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