Por revistaeyn.com
La construcción de un Data Center especializado en inteligencia artificial en Limón, Costa Rica, abre una oportunidad para ampliar la infraestructura tecnológica del país y generar nuevas capacidades profesionales en la provincia.
Sin embargo, por la escala anunciada, el proyecto también plantea interrogantes sobre energía, agua, conectividad, permisos y los beneficios que efectivamente podrían permanecer en la economía local.
El proyecto Quantum AI Free Zone Campus contempla un campus de aproximadamente 42 hectáreas, con siete edificios y un desarrollo por fases que podría alcanzar una capacidad de hasta 200 megavatios (MW). Las instalaciones estarían orientadas al entrenamiento e inferencia de inteligencia artificial, computación de alto rendimiento y servicios basados en unidades de procesamiento gráfico (GPU).
Esteban Chanto Sánchez, encargado de la Cátedra de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), señaló que Costa Rica cuenta con experiencia previa en centros de datos y profesionales especializados en redes, ciberseguridad, gestión energética, continuidad operativa y mantenimiento de infraestructura digital.
No obstante, advirtió que la magnitud del proyecto requiere estudios específicos. Los 200 MW anunciados no necesariamente representan el consumo eléctrico permanente, ya que debe determinarse cuánto corresponde a capacidad informática, cuál será la utilización efectiva y cómo evolucionará la demanda conforme avance cada etapa.
Bajo un escenario hipotético en el que los 200 MW correspondieran exclusivamente a equipos informáticos, con una utilización promedio de 90% y una relación de energía total a energía informática de 1,20, la demanda podría rondar los 1.892 gigavatios hora anuales, equivalente a cerca del 14,6 % de la demanda eléctrica nacional de 2025.
La matriz eléctrica costarricense constituye, entretanto, uno de los elementos favorables para este tipo de infraestructura. En 2025, el 98,6 % de la generación eléctrica del país provino de fuentes renovables, un atributo relevante para empresas tecnológicas que buscan reducir las emisiones asociadas con sus operaciones.
El agua representa otro aspecto crítico. La documentación comercial menciona unos 350 litros por segundo de disponibilidad municipal, además de pozos y sistemas de tratamiento y almacenamiento. Sin embargo, esa cifra no equivale necesariamente al consumo permanente del Data Center.
También persisten elementos administrativos por precisar. Según el análisis de la UNED, Quantum Development Inc., vinculada con la iniciativa, perdió en mayo de 2026 el régimen de zona franca que había obtenido como administradora de parques.
Para Chanto, estos antecedentes no permiten concluir que el proyecto sea inviable, pero sí refuerzan la necesidad de contar con información verificable sobre su avance, permisos, financiamiento e infraestructura requerida.