Por revistaeyn.com
La multinacional Starbucks completó la donación de 100 millones de árboles de café a agricultores, una iniciativa que tiene un impacto directo en países clave de Centroamérica como El Salvador, Guatemala y Costa Rica, donde el cultivo del grano es fundamental para la economía rural.
De cara al futuro, la empresa anunció que donará 50 millones de árboles adicionales, ampliando su alcance a más regiones productoras.
El programa, iniciado en 2017, responde a uno de los mayores desafíos que enfrenta el sector: el cambio climático. El aumento de las temperaturas, las variaciones en las lluvias y la proliferación de plagas como la roya han puesto en riesgo la productividad de miles de pequeñas fincas. En este contexto, la entrega de plantas más resistentes busca garantizar la sostenibilidad de la producción a largo plazo.
Gran parte de los árboles donados proviene de investigaciones desarrolladas en Hacienda Alsacia, en Costa Rica, considerada el centro global de innovación agronómica de la compañía. En esta finca experimental, expertos trabajan en el desarrollo de variedades de café arábico con mayor tolerancia a condiciones adversas, así como en prácticas que mejoren la salud del suelo y la eficiencia productiva.
La iniciativa también ha sido posible gracias a la colaboración con Conservation International, organización que ha acompañado el proceso durante casi tres décadas. Su rol ha sido clave para asegurar que las prácticas implementadas integren criterios ambientales y sociales, además de garantizar que los agricultores reciban plantas de calidad y capacitación adecuada.
“Con el cambio climático amenazando el futuro del café, construir sistemas agrícolas resilientes nunca ha sido más urgente”, afirmó Raina Lang, directora senior de Café Sostenible de la organización, al destacar la importancia de la colaboración entre empresas, ONG y comunidades.
En Centroamérica, donde predominan los pequeños productores, la renovación de cafetales con variedades resistentes puede marcar la diferencia entre la continuidad o el abandono de la actividad.