Por revistaeyn.com
Encontrar personal idóneo se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza para las empresas en Costa Rica. Lejos de tratarse de una falta de postulantes o de títulos universitarios, el problema se concentra en la carencia de habilidades clave para competir en un mercado cada vez más exigente.
Así lo confirma ManpowerGroup: alrededor del 71 % de los empleadores costarricenses afirma tener serias dificultades para llenar sus vacantes debido a la ausencia de competencias estratégicas.
El fenómeno atraviesa distintos sectores productivos. Las compañías demandan profesionales capaces de liderar procesos de cambio, impulsar la innovación, optimizar operaciones y navegar la complejidad de entornos industriales y de servicios que evolucionan con rapidez.
Sin embargo, la oferta de talento con experiencia em Costa Rica en liderazgo transformacional, mejora de procesos, cambio cultural y modernización productiva no crece al mismo ritmo que las necesidades empresariales.
Este desajuste ha obligado a replantear el papel de la educación superior. La discusión ya no gira únicamente en torno a cuántos graduados produce el sistema, sino a qué tipo de capacidades desarrollan.
De acuerdo con especialistas del mercado laboral, la brecha se explica por una formación que, en muchos casos, no prioriza competencias prácticas ni una visión estratégica alineada con los retos reales de las organizaciones.
En ese contexto, la Universidad Fidélitas anunció el lanzamiento de dos nuevas licenciaturas a partir de enero de 2025, con el objetivo de responder a estas demandas urgentes del mercado. Se trata de la Licenciatura en Administración de Negocios con énfasis en Emprendimiento y la Licenciatura en Ingeniería Industrial con énfasis en Transformación Organizacional, ambas diseñadas para formar perfiles capaces de generar impacto inmediato en el sector productivo.
El programa de Administración de Negocios pone el foco en el emprendimiento como motor de crecimiento económico. La propuesta busca preparar a futuros líderes para crear y escalar proyectos, gestionar startups o integrarse a equipos de innovación dentro de empresas consolidadas. Según explicó Déxter Mena, director de la carrera, Costa Rica requiere profesionales con capacidad para identificar oportunidades, estructurar modelos de negocio sólidos y adaptarse a mercados cambiantes con rapidez.
Por su parte, la licenciatura en Ingeniería Industrial con énfasis en Transformación Organizacional apunta a una necesidad crítica para las empresas que buscan mantenerse competitivas.
Ambos programas se imparten en modalidad virtual y bajo una metodología STEM con enfoque “aprender haciendo”, integrando teoría, proyectos reales y trabajo colaborativo. La apuesta es clara: reducir la brecha de talento formando profesionales con innovación, liderazgo y capacidad de adaptación, justo lo que hoy más escasea en el mercado laboral costarricense.