Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El mercado de tokenización de activos digitales en El Salvador comienza a tomar forma como una de las apuestas más ambiciosas de transformación financiera en América Latina. Con una regulación especializada y procesos ágiles, el país busca consolidarse como un centro regional para la emisión de instrumentos digitales, atrayendo inversión y generando nuevas oportunidades de negocio.
De acuerdo con la plataforma Bitfinex, el clima de negocios es actualmente uno de los más competitivos de la región. La entrada en vigor de la Ley de Emisión de Activos Digitales ha permitido reducir significativamente los tiempos de aprobación de emisiones, que ahora pueden concretarse en alrededor de 20 días hábiles.
“El clima es altamente favorable y competitivo a nivel regional. El Salvador ha logrado combinar una regulación especializada con procesos ágiles y previsibles”, señala la compañía en entrevista con Revista E&N.
Uno de los principales motores de este ecosistema ha sido la democratización del acceso a inversiones. A través de la tokenización, activos como deuda, fondos o bienes raíces pueden fraccionarse y ofrecerse a inversionistas desde montos bajos, incluso desde un dólar en algunas plataformas.
Casos concretos ya reflejan este cambio. Empresas locales como Cadejo Brewing Company han recurrido a deuda tokenizada para financiar su expansión, mientras que iniciativas como NexBridge han lanzado instrumentos respaldados por letras del Tesoro de Estados Unidos basados en tecnología blockchain.
El interés de inversionistas internacionales también va en aumento. Según Bitfinex, El Salvador es visto como una puerta de entrada estratégica a América Latina gracias a su combinación de velocidad regulatoria, menores costos de emisión y acceso global.
En términos de ventajas, la tokenización destaca por reducir costos de emisión a rangos de entre 2 % y 4 %, acortar tiempos y ampliar el acceso. Para pequeñas y medianas empresas, esto elimina barreras históricas para obtener financiamiento.
A nivel global, las proyecciones refuerzan el potencial del sector. La firma McKinsey & Company estima que el mercado de valores tokenizados podría alcanzar hasta US$3,8 billones hacia 2030 en el escenario más optimista, lo que implica un crecimiento exponencial frente a los niveles actuales.
En este contexto, Jesse Knutson subraya que “la tokenización representa la primera oportunidad genuina en generaciones para replantear las finanzas, eliminando las barreras que históricamente han dificultado el acceso al capital”.
No obstante, el desarrollo del mercado aún enfrenta desafíos. La educación financiera y la construcción de confianza siguen siendo claves para acelerar la adopción.