Por revistaeyn.com
Las empresas multinacionales que operan en Costa Rica están redefiniendo el perfil del talento que necesitan para escalar sus operaciones en suelo nacional.
Según el más reciente extracto del estudio Estadísticas Vitales, Carreras de Mayor Demanda, elaborado por CINDE, los tres sectores más dinámicos de la economía costarricense coinciden en demandar profesionales con formación en ingenierías, administración de empresas y finanzas, con divergencias en las especialidades técnicas y certificaciones, según el sector.
“Este estudio nace de la necesidad de darle al ecosistema de formación una brújula concreta. Costa Rica compite globalmente por inversiones de alto valor y eso exige entender con precisión qué talento necesitan las multinacionales hoy y cómo cambian ante la disrupción tecnológica que atravesamos, afirmó Marianela Urgellés, directora General de CINDE.
En el sector de servicios corporativos y tecnologías digitales, las carreras universitarias más demandadas son Administración de Empresas, Finanzas y Contaduría e Ingeniería Industrial, seguidas por Ingeniería en Sistemas, Ingeniería en Tecnologías de la Información y Administración de Negocios con énfasis en Recursos Humanos.
Uno de los hallazgos más significativos respecto a 2022 es la diversificación de la demanda. La necesidad genérica de ingenierías vinculadas a informática migró hacia perfiles más específicos como Ingeniería en Sistemas, Ingeniería en Tecnologías de la Información e Ingeniería en Computación, lo que indica que las empresas buscan especialistas con dominio de arquitecturas concretas.
En el plano técnico, las especialidades más solicitadas son Ejecutivo Comercial y Servicio al Cliente, Contabilidad y Finanzas, y Administración de Empresas, junto con Informática en Desarrollo de Software, Informática de Redes y Computadoras, Análisis de Datos e Inteligencia Artificial. Las certificaciones específicas más valoradas son Project Management, Six Sigma, Microsoft Azure, AWS, Salesforce Admin, Linux y Python.
El sector de ciencias de la vida tiene como enfoque crítico la precisión industrial, el cumplimiento regulatorio estricto y la optimización de procesos. Las carreras universitarias más demandadas son Ingeniería Industrial, Administración de Empresas e Ingeniería de Calidad, esta última con un ingreso directo al tercer puesto que no existía en 2022, lo cual refleja la creciente exigencia de organismos como la FDA y estándares como ISO 13485.
Un cambio estructural relevante respecto a 2022 es que carreras como Química, Ingeniería en Materiales y Microbiología salieron del ranking, reemplazadas por perfiles de ingeniería aplicada.
“Vemos cómo el sector de nuestro principal producto de exportación está transitando de las ciencias puras hacia disciplinas con aplicación directa en manufactura avanzada y automatización de procesos productivos”, añadió Vanessa Gibson, directora de Clima de Inversión de CINDE.
En especialidades técnicas, Gestión de la Producción, Mecánica de Precisión y Mantenimiento Industrial encabezan la lista. En certificaciones, el 60 % de la demanda se concentra en Calidad Lean y Regulación, con Six Sigma, ISO 13485, GMP, Regulación FDA y Electromecánica como las credenciales más solicitadas.
El sector Manufactura experimenta la transformación más pronunciada en su demanda de talento. Las carreras universitarias más requeridas son Ingeniería Industrial, Ingeniería Química e Ingeniería Electrónica, seguidas por Administración de Empresas, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Electromecánica, Finanzas y Contaduría, Ingeniería Mecatrónica, Química y Administración de Empresas con énfasis en Recursos Humanos. Respecto a 2022, Ingeniería Química escaló del sexto al segundo puesto, lo que podría señalar la expansión de operaciones con procesos químicos en el país. Ingeniería Electrónica ingresó directamente al tercer lugar.
En especialidades técnicas, Electrónica Industrial, Gestión de la Producción y Mantenimiento Industrial lideran la lista. En certificaciones, el 49 % de la demanda corresponde a Ingeniería y Manufactura, con Six Sigma, Electromecánica y Calidad de Suplidores como las certificaciones más valoradas.
Más allá de las diferencias sectoriales en formación técnica, el estudio revela una convergencia contundente en las competencias conductuales. La comunicación ocupa el primer lugar en los tres sectores sin excepción. El trabajo en equipo y la adaptabilidad aparecen consistentemente entre las cinco habilidades más valoradas, independientemente de la industria.
La conclusión del estudio es clara: las operaciones multinacionales buscan capacidad técnica especializada, pero escalan por habilidades estratégicas universales. Comunicación y adaptabilidad ya no son habilidades complementarias; funcionan como el sistema operativo central de la empresa moderna.