Por revistaeyn.com
El Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Korea Technology Finance Corporation (KOTEC), desarrolló y puso a prueba un nuevo modelo para ampliar las oportunidades de financiamiento de mipymes, pympas y empresas emergentes con potencial de innovación tecnológica en Costa Rica.
La iniciativa adaptó al contexto institucional y financiero costarricense la experiencia acumulada por la República de Corea en valoración de activos tecnológicos e intangibles, y dio origen a un instrumento concreto para facilitar el acceso al financiamiento de empresas innovadoras.
Como resultado de este trabajo, el Consejo Rector del SBD aprobó el Programa de Avales Tecnológicos (PAT), una iniciativa orientada a facilitar el acceso y la movilización de capital hacia empresas establecidas y emergentes que desarrollen procesos de innovación y proyectos de base tecnológica.
El PAT incorpora como elemento central el uso de la calificación tecnológica CTRS y la emisión de avales respaldados por el Fondo Nacional para el Desarrollo (FONADE), con el propósito de mitigar parte del riesgo asociado al financiamiento de empresas cuyos principales activos pueden estar en el conocimiento, el software, la investigación y el desarrollo, o la adopción tecnológica.
El programa contempla avales que podrán cubrir hasta un 75 % de las pérdidas esperadas sobre operaciones de crédito o inyecciones de capital de riesgo. Asimismo, podrá respaldar hasta US$1 millón de financiamiento o inversión por empresa beneficiaria, sujeto a la calificación, el porcentaje de cobertura aprobado y los límites de riesgo y concentración aplicables.
“Una idea innovadora puede nacer en una pequeña empresa, en una universidad, en un laboratorio o en el esfuerzo cotidiano de un emprendedor. Pero para convertirse en empleo, productividad y bienestar necesita financiamiento, confianza e instituciones capaces de reconocer su valor”, afirmó María del Milagro Solórzano León, ministra de Economía, Industria y Comercio y presidente del Consejo Rector del Sistema de Banca para el Desarrollo.
Esa visión se desarrolló mediante un proceso liderado por el SBD, con el acompañamiento de KOTEC y del BID, orientado a transferir conocimiento, fortalecer capacidades institucionales y adaptar herramientas de evaluación tecnológica al ecosistema empresarial y financiero costarricense.
Como parte de esa cooperación, la experiencia de KOTEC —institución especializada en evaluación y financiamiento tecnológico en la República de Corea— sirvió de referencia para avanzar hacia capacidades propias de valoración del potencial innovador de las empresas. Durante el proceso se desarrolló y puso a prueba el Costa Rica Technology Rating System (CTRS), una metodología que incorpora elementos como las capacidades tecnológicas de la empresa, su potencial comercial y sus perspectivas de crecimiento.
A diferencia de los esquemas tradicionales, centrados principalmente en garantías físicas, trayectoria financiera y flujos históricos, esta metodología complementa el análisis con variables vinculadas a la innovación y el conocimiento.
El trabajo conjunto entre el SBD, KOTEC y el BID contribuye al desarrollo de un ecosistema financiero cada vez mejor preparado para acompañar a empresas cuyo valor se sustenta en activos intangibles, conocimiento y tecnología, al tiempo que fortalece capacidades institucionale.
“Estamos pasando del intercambio de conocimiento a la construcción de capacidades y, ahora, a la acción. Este proceso nos permite adaptar una experiencia internacional de enorme valor a la realidad costarricense y convertirla en una herramienta concreta para acompañar a pymes con potencial de innovación tecnológica. Si queremos una economía que innove, nuestras instituciones también tienen que innovar”, agregó Solórzano.