Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El flujo de remesas familiares hacia El Salvador mantuvo su dinamismo durante febrero de 2026; sin embargo, presenta un crecimiento menor frente al año anterior, según el más reciente informe del Banco Central de Reserva (BCR).
En términos mensuales, el país recibió US$765.3 millones en febrero de 2026, cifra superior a los US$730.3 millones registrados en febrero de 2025, lo que representa un incremento cercano al 4,8 % interanual.
Al analizar el acumulado del primer bimestre, el crecimiento es aún más evidente. Entre enero y febrero de 2026, el ingreso total de remesas alcanzó US$1.524,8 millones, superando los US$1.406,6 millones del mismo período de 2025. Esto implica un aumento del 8.4 %, lo cual es mucho menor a la tasa de crecimiento de 14,2 % registrado en 2025, según datos del BCR.
En cuanto al origen de los envíos, Estados Unidos domina ampliamente el flujo de remesas, con más de US$1.406 millones en el primer bimestre de 2026, muy por encima de otros países como Canadá, España, Italia y México, cuyos aportes son significativamente menores.
A nivel territorial, la distribución de las remesas mantiene una alta concentración en la zona central salvadoreña. El departamento de San Salvador encabeza la recepción con alrededor del 18,6 % del total, seguido por otros como La Libertad y San Miguel. En conjunto, la región central absorbe cerca del 36 % de los flujos, evidenciando la relación entre densidad poblacional, actividad económica y recepción de remesas.
Por su parte, la zona oriental capta aproximadamente el 29.7 % de las remesas, mientras que las regiones occidental y paracentral registran participaciones menores, aunque relevantes para sus economías locales, señala el BCR.
Por tipo de transferencia, las remesas enviadas mediante ventanilla continúan predominando, aunque su participación cayó de 63.5 % en 2025 a 58.4 % en 2026. En contraste, los envíos con abono a cuenta aumentaron de 32.3 % a 37.1 %, evidenciando una mayor bancarización de los receptores.
Las remesas en efectivo o “de bolsillo” se mantuvieron en torno al 3.6 %, mientras que el uso de billeteras digitales de criptomonedas (0,8 %) sigue siendo marginal.
El informe señala que las instituciones financieras y empresas remesadoras concentran la mayor parte de los pagos, con una participación combinada superior al 90 %.
La mayoría de las remesas a El Salvador continúa enviándose en montos menores a US$500 por operación.