Por revistaeyn.com
Las finanzas compartidas desempeñan un rol fundamental en las relaciones de pareja. Además de aportar estabilidad económica, una gestión financiera organizada y basada en la transparencia fortalece los vínculos, promueve la confianza mutua y permite construir metas comunes de manera más efectiva.
Según los datos reportados por los Agentes Económicos a la plataforma de APC Experian, a enero de 2025 existen 134,628 referencias crediticias conjuntas en Panamá. Esta cifra refleja que cada vez más parejas deciden asumir compromisos financieros de manera compartida.
Dentro de este conjunto, las hipotecas ocupan el primer lugar, con 42,924 créditos y un saldo acumulado de US$2,787 millones, de los cuales el 99.41 % es financiado por el sector bancario.
Les siguen los créditos comerciales (28,398) y los préstamos personales (19,254), tanto del sector bancario como de otros actores del sistema financiero.
En el marco del Día del Amor y la Amistad, APC Experian destaca la importancia de cultivar relaciones saludables también en el ámbito financiero y comparte recomendaciones prácticas para que las parejas fortalezcan su organización financiera:
1. Conversación abierta y frecuente: Hablar de ingresos, compromisos crediticios y expectativas reduce malentendidos y fomenta la confianza.
2. Definir metas conjuntas: Objetivos como comprar una vivienda, planificar un viaje o crear un fondo de retiro se alcanzan más fácilmente cuando ambos participan activamente.
3. Crear un presupuesto compartido: Identificar ingresos y gastos permite tomar decisiones informadas y distribuir responsabilidades de manera justa.
4. Asignar roles claros: Determinar quién gestionará pagos, inversiones o compras contribuye a una organización más eficiente.
5. Construir un fondo de emergencia: Ahorrar para imprevistos brinda seguridad ante situaciones inesperadas.
6. Ahorrar e invertir con propósito: Analizar juntos el perfil de riesgo ayuda a diseñar estrategias financieras alineadas a largo plazo.
7. Revisar y ajustar periódicamente: Tanto las metas como el presupuesto evolucionan; evaluarlos periódicamente fortalece el trabajo en equipo.
8. Aprender juntos sobre finanzas: La educación financiera compartida permite tomar mejores decisiones y evita endeudamientos innecesarios.
9. Respetar las diferencias: Cada persona tiene hábitos y prioridades distintas; el respeto mutuo es clave para una planificación exitosa.
10. Revisar el historial de crédito: Conocer el comportamiento crediticio es esencial.