Por revistaeyn.com
El bitcoin volvió a demostrar su capacidad de recuperación en una jornada marcada por la incertidumbre global. La principal criptomoneda del mundo cayó temporalmente por debajo de los US$64,000, presionada por un deterioro en el apetito por el riesgo derivado del aumento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán y la entrada en vigor de nuevos aranceles comerciales estadounidenses.
Sin embargo, horas después logró recuperar ese nivel, una señal que analistas interpretan como un reflejo de la fortaleza de la demanda institucional.
El episodio de volatilidad no se limitó al mercado de los activos digitales. Las bolsas estadounidenses también registraron una toma de beneficios, particularmente en las compañías tecnológicas y vinculadas a la inteligencia artificial, sectores que habían encabezado las ganancias en los últimos meses. En este contexto, los inversionistas redujeron su exposición a activos considerados de mayor riesgo, entre ellos las criptomonedas.
De acuerdo con Antonio Di Giacomo, Analista Senior de Mercado de XS.com, uno de los principales detonantes del nerviosismo fue el incremento de las tensiones en Medio Oriente. Los nuevos ataques de los hutíes respaldados por Irán en el Mar Rojo elevaron la preocupación por posibles interrupciones en las rutas comerciales y energéticas, impulsando un aumento cercano al 15 % en los precios del petróleo durante la semana.
"El repunte del petróleo reavivó las expectativas de una política monetaria más restrictiva por parte de los principales bancos centrales. Si las presiones inflacionarias persisten, las autoridades podrían mantener las tasas de interés elevadas durante más tiempo, un escenario que históricamente reduce el atractivo de activos con mayor volatilidad, como bitcoin y el resto de las criptomonedas", explicó Di Giacomo.
A este panorama se suman los nuevos aranceles comerciales aplicados por Estados Unidos, que incrementan la incertidumbre sobre el crecimiento económico mundial y generan preocupación por su impacto en las cadenas de suministro, la inflación y la actividad empresarial.
Por encima de los US$64,000 es un nivel considerado clave desde el punto de vista técnico y psicológico para los operadores. Este comportamiento sugiere que numerosos inversionistas continúan viendo las correcciones como oportunidades para aumentar posiciones.
"Uno de los factores que sigue respaldando al mercado es el sólido flujo de capital hacia los ETF de bitcoin al contado, que registraron su mejor semana de entradas desde principios de mayo. Esto confirma que el interés institucional permanece firme incluso en un entorno de elevada incertidumbre macroeconómica", destacó el analista de XS.com.
Di Giacomo señaló además que los fundamentos de largo plazo continúan fortalecidos por una combinación de factores, entre ellos la reducción de la oferta tras el último halving, el crecimiento sostenido de los ETF al contado y una mayor adopción institucional. No obstante, advirtió que en el corto plazo el comportamiento de bitcoin seguirá condicionado por la evolución del conflicto en Medio Oriente, las decisiones de política monetaria y el desempeño de los mercados bursátiles.
Mientras la criptomoneda conserve el soporte, el mercado mantiene abierta la posibilidad de retomar su tendencia alcista. Sin embargo, el escenario continúa sujeto a episodios de volatilidad si persiste la aversión al riesgo derivada de factores geopolíticos y macroeconómicos.