Por revistaeyn.com
El Gobierno de Panamá creó un nuevo subsidio estatal no reembolsable de US$3,000 para apoyar a las personas que buscan adquirir una vivienda nueva mediante financiamiento hipotecario de hasta US$80,000, como parte de una estrategia para reducir la barrera económica que representa el pago inicial de una propiedad.
El programa, denominado Programa Nacional de AbonoPaTi para la Adquisición de la Vivienda Nueva, fue establecido mediante el Decreto Ejecutivo N.° 35 del 17 de septiembre de 2026, publicado en la Gaceta Oficial, y será administrado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El mecanismo permitirá que el aporte estatal se sume al dinero entregado por el comprador para conformar el abono requerido para la adquisición de la vivienda. El monto de US$3,000 será acreditado al precio de la propiedad antes de establecer el monto definitivo del préstamo hipotecario.
De esta manera, el subsidio busca reducir el capital que deberá financiar el comprador y, por consiguiente, disminuir el monto de la letra mensual asociada al crédito.
De acuerdo con las condiciones establecidas, el beneficiario deberá aportar como mínimo el equivalente al 1 % del precio de compra de la vivienda, mientras que el Estado contribuirá con los US$3,000 correspondientes al AbonoPaTi.
El programa está dirigido a personas que compren una vivienda nueva para utilizarla como residencia principal, siempre que el precio de la propiedad no supere los US$80,000. Los solicitantes también deberán cumplir con las condiciones establecidas para acceder al Régimen de Intereses Preferenciales, contemplado en la Ley 468 del 24 de abril de 2025 y sus modificaciones y reglamentaciones.
Para solicitar el beneficio, los interesados deberán registrarse en Panamá Conecta, presentar la solicitud y autorizar la consulta y validación de la información necesaria. Además, deberán cumplir los requisitos aplicables al deudor hipotecario y contar con la aprobación de un préstamo destinado a la adquisición de una vivienda elegible.
El AbonoPaTi será otorgado una sola vez, tendrá carácter personal e intransferible y no podrá entregarse directamente al beneficiario ni utilizarse para fines diferentes de la operación hipotecaria aprobada.
El MEF tendrá a su cargo la administración, seguimiento, control y evaluación del programa. La gestión se realizará mediante Panamá Conecta, utilizando mecanismos de automatización e interoperabilidad para verificar requisitos y procesar las solicitudes.
La normativa también incorpora el principio de “dato único”, con el objetivo de evitar que los ciudadanos tengan que presentar nuevamente documentos o información que ya pueda ser obtenida o validada electrónicamente.
El subsidio complementará, pero no sustituirá ni modificará, los requisitos del Régimen de Intereses Preferenciales. Su ejecución y desembolso, además, estarán condicionados a la disponibilidad presupuestaria del Estado.