Por revistaeyn.com
De acuerdo con las cifras registradas en el Sistema de Referencias de Crédito de APC Experian, al cierre de julio, las Cooperativas de Panamá mantenían un saldo de crédito de US$1,692 millones, frente a US$1,644 millones registrados en julio de 2025, lo que representa un crecimiento interanual de 3 %.
En el primer semestre de 2026, el sector contabiliza además 144,523 referencias activas, con un saldo promedio de US$11,710 por obligación.
Este crecimiento evidencia la importancia de las cooperativas como fuente de financiamiento para miles de consumidores, pero también plantea el reto de continuar fortaleciendo sus capacidades para crecer de forma sostenible, gestionar adecuadamente el riesgo y aprovechar nuevas tecnologías que permitan hacer más ágiles y eficientes sus procesos de crédito.
“Las cooperativas cumplen un rol fundamental en el acceso al crédito y en el avance de la inclusión financiera en Panamá. A través de La Ruta de la Innovación queremos poner a disposición del sector, sin costo, conocimiento y experiencias que les permitan aprovechar de mejor manera la información, la analítica y la tecnología para crecer de forma sostenible y tomar decisiones cada vez más ágiles y precisas”, indicó Giovanna Cardellicchio, Gerente General de APC Experian.
Las cifras de APC Experian muestran que, junto con la expansión de la cartera cooperativa, se ha registrado una mejora en algunos indicadores de comportamiento crediticio.
A julio de 2026, la morosidad superior a 61 días en las cooperativas de Panamá se ubicó en 7.31 %, ligeramente inferior al 7.3 6% observado un año antes.
El préstamo personal representa el principal componente de la cartera cooperativa, con un saldo de US$1,174 millones y más de 103.000 obligaciones activas. Le siguen los créditos hipotecarios con US$330 millones; otros financiamientos con US$116 millones; y los préstamos de automóvil con US$45 millones. Por su parte, las tarjetas de crédito contabilizan US$26 millones.
En este contexto, contar con herramientas que permitan definir adecuadamente el nivel de riesgo que una organización está dispuesta a asumir, anticipar cambios en el comportamiento de sus carteras y automatizar procesos, cobra especial importancia para apoyar un crecimiento responsable.
Cardellicchio además señaló: “Innovar en crédito no significa únicamente incorporar tecnología. Significa utilizar mejor los datos para entender el riesgo, agilizar las decisiones y facilitar el acceso al financiamiento de manera responsable. Ese es precisamente el conocimiento que buscamos facilitar al sector cooperativo con esta iniciativa”.