Por revistaeyn.com
El Salvador busca ampliar su atractivo turístico mediante experiencias que van más allá de las vacaciones tradicionales. Los viajes para celebrar bodas, practicar surf, explorar espacios naturales, conocer el patrimonio cultural o desarrollar actividades de negocios representan nuevas oportunidades para diversificar la llegada de visitantes y dinamizar diferentes sectores de la economía.
Esta tendencia también favorece la integración turística regional, al permitir que los viajeros combinen varios destinos centroamericanos en un mismo recorrido.
Autobuses Cristóbal Colón apuesta por este mercado a través de sus rutas internacionales, que enlazan El Salvador con Guatemala, Honduras y México, dentro de una red que también conecta con Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
“Estamos identificando un viajero que busca experiencias cada vez más específicas”, señaló Josef Valdez, gerente comercial para Centroamérica de Cristóbal Colón, al destacar el interés por actividades relacionadas con el surf, la naturaleza, la gastronomía y las celebraciones especiales.
Uno de los nichos con potencial de crecimiento es el turismo de romance. El Salvador será anfitrión en 2027 del Congreso de Bodas LAT, encuentro que prevé congregar a más de 550 profesionales especializados en bodas de destino y eventos. Este segmento puede beneficiar no solo a los organizadores de ceremonias, sino también a hoteles, restaurantes, empresas de transporte, fotógrafos y proveedores de servicios turísticos.
La riqueza natural constituye otro elemento diferenciador. Sitios como los parques nacionales Montecristo y El Imposible, Cerro Verde, Barra de Santiago, el Boquerón y el lago Suchitlán ofrecen alternativas para quienes buscan senderismo, observación de aves y contacto con el entorno natural.
En paralelo, las playas de El Tunco y El Zonte mantienen la proyección internacional del país como destino para surfistas, impulsadas también por la realización de competencias deportivas.
La oferta familiar complementa esta estrategia. En 2025, El Salvador obtuvo el sello Family Friendly respaldado por ONU Turismo, que incluyó distintos atractivos culturales, recreativos y naturales.
Para responder a las necesidades de estos viajeros, Cristóbal Colón dispone de servicios internacionales con prestaciones que varían según la categoría. Su modalidad Diamante, por ejemplo, ofrece 24 asientos reclinables, pantallas individuales, conexión wifi, puertos USB, cafetería y sanitarios separados.
Según Valdez, mejorar la movilidad regional contribuye a conectar los destinos y facilita que más visitantes descubran El Salvador, fortaleciendo así las oportunidades de negocio vinculadas con la actividad turística.