Por Agencia EFE
Las autoridades de protección civil y vulcanología de Guatemala mantienen un monitoreo reforzado sobre el volcán de Fuego, situado a unos 50 kilómetros al oeste de la capital guatemalteca, tras registrarse un incremento en su actividad explosiva y la emisión de flujos incandescentes.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) vigilan de cerca la evolución del coloso, de 3.763 metros de altura, que presenta entre 5 y 15 explosiones por hora.
Según un boletín especial emitido por el Insivumeh, esta dinámica interna sugiere un "mayor aporte de gas y magma en zonas poco profundas".
Valeria Urízar, vocera de la Conred, explicó que la institución "realiza recorridos de prevención y monitoreo en comunidades cercanas en coordinación con autoridades locales".
Urízar destacó la importancia de identificar rutas de evacuación, ya que "actualmente el volcán presenta actividad explosiva con expulsión de ceniza y material incandescente".
Por su parte, la Gobernación Departamental de Sacatepéquez emitió una alerta anaranjada, dado que el acceso principal y una parte estratégica de las faldas del volcán pertenecen a su jurisdicción, por lo que "todo el personal de las instituciones públicas están en apresto por cualquier situación de emergencia".
Ante la caída de ceniza y material balístico, las autoridades han prohibido el acceso a las áreas de 'La Meseta' y 'El Camellón', zonas frecuentadas por turistas que ascienden al vecino volcán de Acatenango, debido al peligro de impactos que pueden causar "lesiones y quemaduras graves o fatales".
El Insivumeh también recomendó a la Dirección General de Aeronáutica Civil extremar precauciones ante la dispersión de ceniza en un radio de hasta 40 kilómetros, advirtiendo que la actividad podría mantenerse por "semanas o meses".