Por revistaeyn.com
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) de Costa Rica mostró en junio de 2025 un crecimiento interanual de 4,2 %, cifra que, aunque positiva, refleja una ligera desaceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2024.
Ese desempeño deja un crecimiento promedio de 4,2 % en el primer semestre del año y exhibe una economía con contrastes marcados entre los sectores orientados al mercado interno y aquellos ligados a los regímenes especiales de comercio, reporta el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
La lectura por regímenes es contundente: las empresas ubicadas en regímenes especiales (RE) mantuvieron tasas de crecimiento de dos dígitos —15,5 % en junio— y registraron su mayor avance desde julio de 2023. En contraste, la producción bajo el régimen definitivo (RD) creció cerca de 1,8 %, una moderación explicada por factores sectoriales concretos.
Entre las causas de la desaceleración del RD destacan cuatro elementos. Primero, la industria de la construcción cayó 3,7 % interanual, arrastrada por la menor ejecución de proyectos residenciales —la construcción privada retrocedió 5,9 %, con caídas cercanas al 20 % en proyectos residenciales— pese a un mayor dinamismo en obras públicas y en proyectos industriales y comerciales, señala el BCCR.
Segundo, la manufactura del RD mostró una menor dinámica en ramas como alimentos, textiles y papel. Tercero, la producción agropecuaria acumuló ocho meses consecutivos de caída, con una disminución de 0,5 % atribuible a condiciones climáticas adversas que afectaron rendimientos —destacan descensos en banano para exportación y caña de azúcar—, parcialmente compensados por aumentos en piña, pollo y una mejora en café.
Finalmente, la llegada de turistas por vía aérea se redujo 4,5 % respecto al año anterior, lo cual impactó la demanda de servicios vinculados al turismo, apunta el BCCR.
Aun así, el cuadro general muestra focos de fortaleza. La manufactura total creció 9,5 % en junio, impulsada de manera desigual: mientras el RD sufrió una caída de 0,5 %, el segmento RE se expandió 25,2 %, dinamizado por las mayores exportaciones de implementos médicos (+38,5%) —entre ellos válvulas cardiacas y catéteres— y por actividades modernas como software y tecnologías de información. Los servicios, por su parte, aumentaron 3,4 %: los profesionales y administrativos crecieron 4,5 % y explicaron 29,1 % del avance del agregado de servicios, impulsados por publicidad, arquitectura e ingeniería, servicios jurídicos, limpieza y consultoría de gestión.
No obstante, las actividades de investigación y desarrollo en los RE acumulan cinco meses de caída, una señal que amerita seguimiento.
Sectores como transporte y almacenamiento registraron un vigoroso 6,2 % interanual, ligado al aumento del transporte de carga y de servicios de apoyo al comercio exterior.
La actividad inmobiliaria subió 4,4 %, influida por administradoras de parques de zona franca y mayores alquileres residenciales, mientras que la información y comunicación crecieron 3,9 % por el auge en empresas de software, apoyo técnico y telecomunicaciones; en contrapartida, la televisión tradicional y las salas de cine siguieron mostrando moderación.