Por Agencia EFE
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ordenó mantener el veto de las empresas europeas en las licitaciones públicas panameñas luego de que la Unión Europea (UE) decidió dejar al país centroamericano en su lista de jurisdicciones que no cooperan con el bloque en materia tributaria.
"Mantenemos la restricción de que ninguna empresa europea pueda licitar en nuestros proyectos de aquí en adelante. Así se lo he pedido a las distintas entidades", escribió Mulino en su cuenta de X.
Panamá prepara licitaciones de proyectos como un tren de carga y pasajeros hasta la frontera con Costa Rica, puertos y un gasoducto en las cercanías del Canal de Panamá, además de otras obras de infraestructura pública, unos planes en los que ya han expresado interés algunas empresas europeas.
La UE excluyó en el 2025 a Panamá de una lista de blanqueo pero decidió mantener al país en otra, la de jurisdicciones que no cooperan con el bloque en materia tributaria porque, según el bloque, no ha subsanado deficiencias en materia de exenciones e intercambio de información fiscal.
En el último año, Panamá ha salido de la lista de blanqueo de capitales del Parlamento Europeo y de la lista de paraísos fiscales de Ecuador. Además, en 2023 fue excluido de la lista del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
El tren que unirá la Ciudad de Panamá con David, en la frontera con Costa Rica, una vía de unos 400 kilómetros por un montante estimado en al menos US$4.000 millones, ha despertado el interés de empresas de España y de Francia.
De hecho, en agosto de 2025 los gobiernos de Panamá y Francia firmaron una declaración de intención para el desarrollo de la vía férrea.
Asimismo, empresas de Países Bajos y Francia también han mostrado interés en la construcción de dos nuevos puertos en los alrededores del Canal, con coste de US$2.600 millones y que licitará este año la administración de la vía interoceánica.