Por revistaeyn.com
Buscar trabajo no empieza únicamente cuando alguien decide cambiar de empleo. En muchos casos, comienza mucho antes, a través de la imagen profesional que cada uno construye día a día.
En este escenario, LinkedIn es hoy un espacio donde reclutadores, líderes y empresas conocen a los profesionales incluso antes de entrevistarlos.
ManpowerGroup señala que uno de los errores más frecuentes es limitar el perfil a una lista de puestos ocupados y fechas de ingreso. Las empresas quieren entender qué hizo cada persona, qué desafíos enfrentó y cuál fue su aporte en cada experiencia.
En lugar de escribir simplemente "Analista de Marketing", por ejemplo, resulta mucho más valioso explicar qué proyectos lideró, qué resultados obtuvo, qué herramientas utilizó o qué aprendizajes incorporó.
A su vez, es importante destacar los logros, porque estos cuentan más que las tareas. Una buena técnica es reemplazar la descripción de responsabilidades por resultados concretos.
"Cada publicación, comentario o interacción también comunica quién es uno como profesional. Compartir aprendizajes, participar en conversaciones de la industria, comentar tendencias o difundir proyectos propios ayuda a construir una identidad profesional sólida", apunta ManpowerGroup.
Otro aspecto muchas veces subestimado es el networking. LinkedIn permite conectar con colegas, referentes de la industria, reclutadores y profesionales de distintas empresas.
Construir una red diversa no significa enviar solicitudes masivas, sino generar vínculos genuinos. Participar en eventos, seguir organizaciones de interés, comentar publicaciones y mantener conversaciones profesionales puede abrir puertas que muchas veces no aparecen en un portal de empleo.
Por supuesto, el perfil de cada uno debe estar actualizado: agregar certificaciones, cursos, nuevas habilidades, proyectos o reconocimientos ayuda a reflejar el desarrollo profesional.