Por revistaeyn.com / Agencias
Millicom International Cellular y el fondo de inversión francés NJJ acordaron la adquisición de Movistar Chile, filial de Telefónica, en una transacción que contempla un desembolso inicial de US$50 millones y una contraprestación adicional de hasta US$150 millones, sujeta a la creación de valor del negocio.
El acuerdo se enmarca en la estrategia de desinversión de Telefónica en Hispanoamérica y refuerza el posicionamiento regional de Millicom en América Latina.
La nueva sociedad controlante estará compuesta por un 51 % de NJJ —vehículo de inversión del empresario francés Xavier Niel— y un 49 % de Millicom, operador con sede en Luxemburgo que opera en la región bajo la marca Tigo. A pesar de su participación minoritaria inicial, Millicom será responsable de la operación desde el primer día y aplicará su modelo operativo para estabilizar y fortalecer el activo.
Transacción condicionada por la deuda
El bajo monto del pago inicial se explica por la elevada carga financiera de Movistar Chile. La filial arrastra una deuda que se ubica entre los US$570 y US$580 millones, lo que condicionó la estructura del acuerdo. De hecho, Telefónica deberá aportar al cierre 79.000 millones de pesos chilenos (unos US$92 millones) para asegurar la estabilidad del balance y atender ciertos compromisos financieros.
Según detalló Millicom en un comunicado, ni la deuda existente ni los pagos futuros asociados a la operación tendrán recurso contra Millicom, ya que serán atendidos con los flujos de caja del propio negocio adquirido. Asimismo, mientras dure la propiedad conjunta, Movistar Chile no será consolidada en los estados financieros del operador regional, preservando así la flexibilidad financiera del grupo.
La contraprestación adicional de hasta US$150 millones dependerá de la evolución operativa y financiera de la compañía en los próximos años, en línea con un esquema de “earn-out” habitual en adquisiciones de activos con desafíos estructurales.
Opciones cruzadas y horizonte de largo plazo
El acuerdo contempla un esquema de opciones que define el futuro accionario de la compañía. Millicom tendrá la posibilidad de adquirir la participación de NJJ en el quinto o sexto año posterior al cierre, a una valoración basada en los múltiplos bursátiles vigentes de Millicom, con un descuento del 10 %, y pagadera en acciones. En caso de que Millicom no ejerza esa opción, NJJ podrá adquirir el 49 % en manos de su socio bajo condiciones similares.
Este diseño refuerza la lógica de una gestión conjunta orientada a la reducción del pasivo, la mejora operativa y la monetización del activo en un mercado altamente competitivo como el chileno.
Impacto estratégico en Chile y la región
Con esta operación, Millicom consolida su posición como uno de los principales operadores de telecomunicaciones de América Latina, fortaleciendo su presencia en el Cono Sur y la región andina. En Chile, suma al mayor prestador de servicios integrados de comunicaciones, con liderazgo en fibra óptica y banda ancha fija, segundo lugar en telefonía móvil y televisión, y una posición relevante en servicios B2B, especialmente en minería y ciberseguridad.
Movistar Chile cuenta además con infraestructura 5G que cumple con las exigencias regulatorias para la primera etapa de despliegue de esta tecnología, un activo clave en un mercado con alta penetración digital y fuerte competencia.
A nivel regional, Millicom ya había aprovechado el proceso de desinversión de Telefónica para adquirir activos en Uruguay, Ecuador y Colombia, apostando por operadores con participación relevante de mercado pero con necesidad de saneamiento financiero. El desafío ahora será integrar estas operaciones y capturar sinergias, especialmente en el negocio de banda ancha fija, donde el grupo suma más de 4,5 millones de accesos frente a más de 42 millones de líneas móviles.
Telefónica acelera su salida de Hispanoamérica
Para Telefónica, la venta de su filial chilena representa un nuevo hito en su repliegue regional, tras concretar recientemente su salida de Colombia y avanzar en la desinversión de otros mercados como Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador.
La compañía española busca concentrar recursos en sus cuatro mercados estratégicos: España, Brasil, Alemania y Reino Unido.Con la operación en Chile, Telefónica deja a Venezuela como su único mercado relevante en Sudamérica, mientras Millicom y NJJ asumen el reto de reposicionar uno de los activos más importantes del sector telecomunicaciones chileno.