Por revistaeyn.com / Agencias
Nicaragua volvió a ubicarse entre los países con peor desempeño del mundo en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, elaborado por Transparencia Internacional (TI), y se consolida como uno de los Estados más corruptos del continente americano.
Con 14 puntos sobre 100, el país centroamericano integra, junto con Venezuela y Haití, el grupo con los niveles más críticos de corrupción, según el informe difundido esta semana por la organización internacional.
El IPC 2025 evalúa a 182 países y territorios y mide los “niveles percibidos de corrupción en el sector público” a partir de 13 fuentes de datos independientes, en una escala que va de 0 (alta corrupción) a 100 (muy baja corrupción).
En este contexto, Centroamérica aparece como una de las subregiones más rezagadas del continente, afectada por debilidad institucional, deterioro democrático y expansión del crimen organizado, de acuerdo con TI y análisis recogidos por agencias internacionales como EFE y AFP.
Diagnóstico de la región
Los países de América registran en conjunto una puntuación media de 42 puntos, sin avances respecto de años anteriores. Sin embargo, varias naciones centroamericanas se ubican muy por debajo de ese promedio, lo que refleja problemas estructurales persistentes.
En el caso de Nicaragua (14), el informe señala altos niveles de represión, instituciones cooptadas o debilitadas y una corrupción de carácter estructural que impacta de manera directa en los servicios públicos y en la vida cotidiana de la población.
Haití (16), aunque caribeño, aparece en una situación similar, mientras que Venezuela (10) ocupa el peor lugar del continente y el tercero a nivel global, solo por encima de Somalia y Sudán del Sur (9 puntos cada uno).
Según Transparencia Internacional, los países con puntuaciones inferiores a 25 puntos son, en su mayoría, Estados afectados por conflictos, crisis prolongadas o regímenes altamente represivos, donde los sistemas de control y rendición de cuentas han sido desmantelados o carecen de independencia.
Democracia erosionada y crimen organizado
El informe advierte que “años de inacción gubernamental han erosionado la democracia y permitido el crecimiento del crimen organizado transnacional”, con efectos directos sobre los derechos humanos, la seguridad y la calidad de los servicios públicos.
En América Latina y Centroamérica, la corrupción ha facilitado la infiltración de redes criminales en la política, debilitando aún más a las instituciones estatales.
Aunque el documento menciona casos como México, Brasil y Colombia, TI subraya que Centroamérica enfrenta desafíos similares, con Estados frágiles y sistemas judiciales vulnerables frente a intereses ilegales, un escenario que agrava la desigualdad y la inseguridad, según reportes de EFE y AFP.
Pocos avances en la región
A nivel continental, solo República Dominicana (37 puntos) y Guyana (40) mostraron mejoras respecto del año anterior, con un avance marginal de un punto cada una. En contraste, 12 de los 33 países americanos han empeorado de forma considerable desde 2012, cuando se actualizó la metodología del índice.
En el extremo opuesto del ranking regional se mantienen Uruguay (73), Chile (63) y Costa Rica (56), considerados entre las democracias más sólidas de América Latina. No obstante, incluso estos países enfrentan riesgos vinculados a la violencia y al crimen organizado alimentado por la corrupción, advierte Transparencia Internacional.
Un contexto regional sin mejoras
El IPC 2025 concluye que América no logró avances significativos en la lucha contra la corrupción y que los retrocesos institucionales continúan afectando especialmente a países con regímenes autoritarios o democracias debilitadas, como es el caso de Nicaragua.
Para TI, la falta de reformas profundas y de voluntad política sigue siendo uno de los principales obstáculos para revertir una tendencia que impacta de manera directa en la gobernabilidad y en la confianza ciudadana.