Por revistaeyn.com
El rechazo en segundo debate del proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, expediente 23.414, generó preocupación en los sectores industrial y de la construcción de Costa Rica, que advierten sobre los efectos de postergar una reforma considerada clave para la competitividad, la atracción de inversiones y la generación de empleo.
La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) lamentó la decisión legislativa y calificó el resultado como una oportunidad perdida para modernizar el sistema energético, luego de años de discusión, análisis y aportes de distintos sectores productivos.
Para la organización, el país necesita ampliar la generación de energía renovable, diversificar sus fuentes y disminuir la dependencia de las condiciones hidrológicas. Asimismo, considera necesario establecer reglas que faciliten la participación de la inversión pública y privada, impulsen la competencia regulada y contribuyan a disponer de electricidad a precios más competitivos.
“No estamos hablando únicamente de las necesidades de la industria. Está en juego nuestra capacidad de avanzar hacia la descarbonización, electrificar la economía, atraer nuevas inversiones y generar empleos de calidad”, afirmó Sergio Capón, presidente de la CICR.
La Cámara Costarricense de la Construcción (CCC), por su parte, reiteró la importancia de alcanzar acuerdos entre las distintas fracciones legislativas para dar continuidad a la iniciativa, ante los desafíos que enfrenta Costa Rica para garantizar un suministro eléctrico suficiente, confiable y asequible.
El gremio señaló que el costo y la disponibilidad de energía inciden directamente en el desarrollo de infraestructura, vivienda, proyectos inmobiliarios y parques industriales, por lo que una modernización del sistema constituye un elemento estratégico para el crecimiento de la actividad constructora y la economía nacional.
La CCC reconoció las diferencias de criterio entre los partidos políticos, pero advirtió que estas no deberían frenar reformas estructurales necesarias para el desarrollo de largo plazo.
Ambas organizaciones coinciden en que la falta de acuerdos prolonga la incertidumbre sobre el futuro energético del país, en momentos en que necesita fortalecer su capacidad para competir y captar capital.
La construcción hizo un llamado a la responsabilidad legislativa para encontrar una ruta que permita avanzar en la reforma y evitar nuevas postergaciones de decisiones que podrían incidir en la competitividad costarricense durante las próximas décadas.