Entrevista de Velia Jaramillo - Estrategia & Negocios
Guido Ojeda es un chef argentino que ha liderado grandes cocinas en el mundo. Desde noviembre de 2024 está a cargo de los fogones del Kimpton Grand Roatán inaugurado hace dos años, con cinco conceptos gastronómicos: su restaurante insignia Alera, el restaurante de playa Sea Cat, Vos Café y Bar, The Drop Off y Green Flash, la última incorporación de restaurantes de lujo al resort.
Con 20 años en la escena culinaria, y diez recorriendo el mundo, Guido ha liderado grandes cocinas como el Hotel El Bulli-Hacienda Benazuza en España, el Grand Hotel Punta del Este en Uruguay, el W Muscat en Oman y el Westin Dubai-Mina Seyahi Beach Resort en los Emiratos Árabes Unidos. Antes de llegar a Roatán, trabajó un año y medio en el hotel Reykjavik Edition en Islandia.
Bajo su liderazgo, el restaurante TIDES recibió el reconocimiento Michelin en la Guía MICHELIN de los Países Nórdicos, una de las regiones gastronómicas más exigentes del mundo, así como la certificación Green Key por sus prácticas responsables con el medio ambiente. “El reconocimiento de la Guía Michelin fue el broche de oro para el trabajo que estábamos haciendo en equipo”, comparte.
En 2025 regresó a América. “Tuve la oportunidad de venir como Chef Ejecutivo a Roatán, venía trabajando con Marriot y fue una gran transformación cambiar toda esa experiencia para hacerla aquí en Kimpton Grand Roatán by IHG, es una compañía hermosa”, cuenta. El destino fue distinguido en 2025 entre los mejores resorts de Centroamérica, posición #4, de los Readers’ Choice Awards 2025 de Condé Nast Traveler.
El chef argentino arribó con la idea de descubrir la gastronomía caribeña-hondureña, “pero cuando llegue a la isla, todo lo que yo había aprendido no se aplicaba aquí, hay una cultura totalmente distinta a lo que hay en Antigua, en Jamaica, en Santo Domingo, acá hay una cultura Garífuna que vino a la isla hace ya varios años, hay una comunidad muy fuerte, y su influencia contribuyó a la gastronomía que estamos hoy probando en la isla”. Hoy, destaca “mi objetivo como chef en el hotel y en el restaurant es poco a poco ir probando sus sabores y mostrándole a nuestros huéspedes lo que vamos descubriendo”.
Sus creaciones se sirven en Alera, el restaurante principal del hotel con una exquisita decoración mediterránea en ambientes interiores y un generoso espacio exterior.
Los comensales pueden encontrar sorpresas como un caracol combinado con lichis en forma de carpaccio con un queso de oveja y cítricos o un ceviche al estilo isleño. Otras creaciones descritas por el chef: “unas empañadas de camarón que los isleños les llaman pastelitos de perro, generalmente con carne, pero que reinventamos aprovechando que en la isla el camarón es de una calidad increíble. Una burrata con papaya y marañón; un atún que tratamos como si fuera un carpaccio de res y un raviol garífuna inspirado en la sopa garífuna, que es una sopa con caracol, con frutos de mar. Tomamos ese plato y lo trasformamos para que sea una pasta”.
Mientras se sumerge en la cultura culinaria de Roatán, Guido sigue creando tesoros gastronómicos caribeños, formando a una joven generación de cocineros locales y trabajando en colaboración con la comunidad, los pescadores, productores regionales y la granja de la Fundación ALF que les provee verduras y hierbas frescas. “Nuestra idea es seguir investigando con mucho respeto e interpretar lo que consideramos una cocina increíble”