Por revistaeyn.com
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) marcó un hito en el mercado financiero costarricense al concretar la emisión de su primer bono social de oferta pública, por un monto total de ₡20.000 millones (alrededor de US$39,2 millones).
La colocación inicial alcanzó ₡12.000 millones (unos US$23,5 millones), mediante la Bolsa Nacional de Valores (BNV), como parte de la serie H3 de su Programa de Bonos Estandarizados.
Los recursos estarán destinados a fortalecer el Proyecto de Electrificación Rural (PER), relanzado en 2024, con el objetivo de llevar energía eléctrica a comunidades que aún carecen del servicio. Esta iniciativa busca reducir brechas sociales y mejorar la calidad de vida en zonas vulnerables del país.
De acuerdo con el ICE, la totalidad de los fondos permitirá la construcción de cerca de 400 kilómetros de red eléctrica, beneficiando a unos 2.347 hogares distribuidos en 43 cantones y 123 distritos priorizados. El enfoque está centrado en regiones con altos niveles de vulnerabilidad, donde el acceso a la electricidad sigue siendo limitado.
La emisión también representa un avance significativo en la incorporación de instrumentos de financiamiento temático dentro del mercado de capitales costarricense. Este tipo de bonos sociales facilita la canalización de recursos hacia proyectos con impacto directo en la población, bajo estándares de transparencia, trazabilidad y alineamiento con mejores prácticas internacionales.
La colocación se realizó mediante el mecanismo de subasta en la BNV, evidenciando un sólido interés por parte de los inversionistas. Las intenciones de compra superaron los ₡17.000 millones (unos US$33,3 millones), por encima del monto finalmente adjudicado de ₡12.000 millones.
El director general corporativo del Grupo Financiero Bolsa Nacional de Valores, Mario Vásquez Castillo, destacó que “el mercado de capitales cumple un rol fundamental en el desarrollo del país, al movilizar recursos hacia proyectos que generan un impacto tangible en la sociedad”.