Por revistaeyn.com
Panamá cerró julio de 2026 con un saldo total de crédito superior a US$42,334 millones, de acuerdo con los registros de APC Experian, en un contexto marcado por el crecimiento de varias de las principales carteras y por un comportamiento de pago que se mantiene estable entre los consumidores.
La cartera bancaria, que representa el mayor componente del sistema de referencias de crédito, alcanzó US$37,674 millones al cierre de julio, un incremento de 3.1 % respecto al mismo mes de 2025. Este resultado refleja una expansión moderada del financiamiento, mientras el sistema mantiene una elevada proporción de créditos en condición regular.
APC Experian reportó que 93.5 % del saldo total registrado se encontraba al día al finalizar julio, tomando como referencia una morosidad superior a 61 días. El indicador muestra que la mayoría de los consumidores continúa cumpliendo con sus obligaciones financieras, pese al crecimiento observado en algunos segmentos.
El crédito hipotecario continúa concentrando la mayor parte de la cartera bancaria, con un saldo de US$21,528 millones, después de registrar un crecimiento interanual de 1.8 %. Sin embargo, este segmento presenta una morosidad de 4.6 %, superior a la observada en algunas de las otras principales modalidades de financiamiento.
En los préstamos personales bancarios, el saldo llegó a US$8,745 millones, equivalente a un aumento de 3.7 % frente a julio de 2025. La morosidad sobre saldo se ubicó en 3.2 %, evidenciando un comportamiento de pago relativamente estable, indica APC Experian.
Los préstamos para automóviles en Panamá destacaron por su ritmo de expansión. Esta cartera alcanzó US$2,413 millones, con un crecimiento de 10.7 % interanual y una morosidad de apenas 2 %, el nivel más bajo entre las principales carteras bancarias analizadas.
Las tarjetas de crédito también mostraron un avance importante. La cartera bancaria superó los US$3,021 millones, un crecimiento de 7.4 % respecto a julio de 2025. No obstante, este segmento registró una morosidad de 8.5 %, la más elevada entre las principales modalidades de crédito bancario.
Fuera del sector bancario, los préstamos personales de otras industrias sumaron US$2,860 millones, aunque con una morosidad de 16.2 % sobre saldo, un nivel considerablemente mayor.