Por revistaeyn.com
El mercado de capitales nicaragüense cerró 2025 con un desempeño que confirma su proceso de consolidación y expansión. De acuerdo con el boletín trimestral de la Bolsa de Valores de Nicaragua (BVN), el monto total negociado entre 2024 y 2025 registró un incremento superior al 55 %, un salto que evidencia mayor dinamismo en las operaciones y un crecimiento significativo en los volúmenes transados.
En 2024 el volumen negociado fue de US$1.025 millones y en 2025 cerró con US$1.591 millones. Este avance de más de US$566 millones se dio en un entorno macroeconómico estable, caracterizado por inflación contenida, equilibrio fiscal y un tipo de cambio predecible, condiciones que fortalecieron la confianza de inversionistas y emisores.
El contexto permitió no solo ampliar los montos en dólares colocados en el mercado, sino también profundizar la actividad en los distintos segmentos de negociación, apunta la BVN.
En cuanto a la composición, el mercado primario —donde se colocan nuevas emisiones— mostró mayor profundidad y participación más diversificada. Su volumen aumentó más de 60 %, lo que significa que más empresas acudieron a la Bolsa como alternativa de financiamiento, ampliando la base de emisores y reduciendo la dependencia exclusiva del crédito bancario. Las colocaciones incluyeron principalmente instrumentos de renta fija como papel comercial, bonos y letras, diseñados según las necesidades de flujo y plazo de cada entidad.
Por su parte, el mercado secundario —donde los inversionistas intercambian valores ya emitidos— continuó desempeñando un rol clave al ofrecer liquidez y facilitar la formación transparente de precios. La operativa 100 % electrónica, con procesos de calce automatizados varias veces al día, contribuyó a mejorar la eficiencia, la trazabilidad y la seguridad de cada transacción.
El mercado de deuda en córdobas tuvo un crecimiento anual de 44,6 % y un volumen de 41.720 millones de córdobas (equivalentes a US$1.139 millones). Por su parte, el mercado de dólares tuvo un alza de 367,7 %, pasando de US$53 millones a US$248 millones por una mayor colocación de letras del Banco Central de Nicaragua.
Un elemento novedoso en 2025 fue la puesta en marcha del Mercado de Facturas (MF), concebido como un mecanismo de financiamiento tipo factoring bursátil. Este esquema permite convertir cuentas por cobrar en instrumentos negociables dentro de un segmento especial del sistema electrónico.
Para los inversionistas, representa una alternativa de diversificación; para las empresas proveedoras, una vía ágil para mejorar su flujo de caja; y para los pagadores, una herramienta que fortalece la cadena de suministro.
Las perspectivas para 2026 de la BVN apuntan a un escenario de crecimiento económico moderado, aunque respaldado por fundamentos macroeconómicos sólidos, según la evaluación del Fondo Monetario Internacional citada en el informe.
En este contexto, la Bolsa está llamada a desempeñar un papel estratégico: canalizar ahorro hacia inversión productiva, facilitar proyectos de infraestructura y ampliar las opciones de financiamiento para el sector privado.
El reto, según el propio documento, será combinar prudencia macroeconómica con innovación financiera, profundizar el mercado secundario y fortalecer la educación financiera de empresarios e inversionistas.