Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El sistema bancario nicaragüense mantiene un desempeño favorable, con un crecimiento crediticio elevado y niveles de morosidad bajos respecto de otros países de la región, señala un reporte de Moody's Local.
La agencia señala que capitalización alta y la rentabilidad proveen al sistema de una buena capacidad de absorción de pérdidas. "Si bien la elevada dolarización del sistema implica riesgos cambiarios, estos se ven mitigados por la estabilidad del tipo de cambio, escenario que la agencia prevé se mantenga durante 2026", apunta.
A lo largo de 2025, la cartera de créditos sostuvo un crecimiento de dos dígitos, alcanzando 13,3 %, donde los mayores crecimientos se dieron en los segmentos de consumo, particularmente tarjetas de crédito y financiamiento de vehículos.
No obstante, este ritmo de expansión fue inferior al 19,5 % del año previo. En 2026 se prevé que la desaceleración continúe, en un entorno de menor dinamismo económico, así como por el impacto de la política arancelaria de Estados Unidos y una moderación en el flujo de remesas.
Moody's indica que la calidad de los activos continuó mostrando una tendencia favorable, con un nivel de créditos vencidos + cobro judicial de 1,1 % (en 2024 fue de 1,4 %) y una cobertura de reservas amplia y cercana al 400 %, comparando positivamente con la región.
"Para 2026, si bien los indicadores de calidad de préstamos se mantendrían en rangos adecuados, la mora podría mostrar un aumento por el mayor peso de los créditos de consumo", indica el informe.
En 2025, los depósitos registraron un alto crecimiento de 15,2 % (en 2024 fue de 10,3 %), aumentando su participación dentro de la estructura de fondeo respecto a años previos. Esta estructura limita el riesgo de reducción de fondeo institucional en un escenario de estrés, y provee mayor estabilidad a la estructura de financiamiento de la banca.
No obstante, la elevada ponderación de depósitos a la vista (cuentas de ahorro y corrientes), aunque favorable desde la perspectiva del costo de fondeo, incrementa la relevancia de la gestión de liquidez.
Favorablemente, la liquidez mostró una leve mejora interanual, con una proporción de efectivo e inversiones de 37,4 % (en 2024 fue de 36,5 %) respecto a los depósitos vista, nivel que podría otorgar una buena cobertura ante eventuales presiones de liquidez.
La rentabilidad del sistema bancario siguió siendo elevada y se mantendrá similar en 2026. En 2025, el ROE se ubicó en 13.3 %, estabilizando su crecimiento después de que en varios años consecutivos exhibiera mejoras (en 2022: 10.4 %; 2023: 12.4 %; 2024: 13.6 %). Los bancos lograron compensar el aumento del costo de fondos, dadas las mayores tasas internacionales, mediante una mayor colocación en productos de mayor rentabilidad y una sustitución de fondeo institucional por depósitos del público.
Por su parte, las reservas crediticias siguieron creciendo y equipando al sistema de una mayor capacidad de absorción de pérdidas.