Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
Las reformas tributarias implementadas en varios países de América Latina y el Caribe durante los últimos años comenzaron a mostrar resultados concretos en 2024, impulsando la recaudación fiscal en buena parte de la región, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
De acuerdo con el estudio Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2026, presentado en Santiago de Chile, los ingresos tributarios como proporción del producto interno bruto (PIB) aumentaron en 15 de los 28 países analizados, reflejando un impacto positivo de las reformas fiscales recientes, aunque con resultados heterogéneos entre economías.
“El informe muestra que los ingresos tributarios aumentaron en relación al PIB en 15 de los 28 países de la región analizados, mientras que disminuyeron en los 13 restantes”, señala la CEPAL en el documento. Este comportamiento evidencia tanto los avances en política fiscal como los desafíos estructurales que aún enfrenta la región.
Los incrementos más significativos se registraron en países que adoptaron reformas tributarias de mayor alcance. Casos como Brasil, Barbados, Cuba y Antigua y Barbuda destacaron por mejoras sustanciales en su recaudación, impulsadas principalmente por cambios en los impuestos sobre bienes y servicios y en el impuesto sobre la renta corporativa.
“Los mayores incrementos se observaron en países que introdujeron recientemente reformas tributarias importantes, las cuales impulsaron la recaudación de los impuestos sobre bienes y servicios y del impuesto sobre la renta de las sociedades”, detalla el informe de CEPAL.
En contraste, algunas economías experimentaron caídas en su recaudación en relación con el PIB, principalmente por factores externos. La disminución en los precios de la energía afectó a Trinidad y Tobago, mientras que en Guyana el crecimiento económico superó el ritmo de aumento de los ingresos fiscales, reduciendo su peso relativo.
A nivel regional, la presión fiscal promedio alcanzó el 21.7 % del PIB en 2024, con un leve aumento respecto al año anterior. Sin embargo, persisten amplias diferencias entre países, con niveles que van desde el 9.2 % en Guyana hasta el 33.7 % en Brasil. Además, la brecha frente a los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos sigue siendo considerable, situándose en 12.3 puntos porcentuales.
El informe también subraya la fuerte dependencia de los ingresos tributarios en América Latina y el Caribe de los impuestos al consumo, que representan cerca de la mitad de la recaudación total, especialmente a través del IVA. En contraste, los ingresos por impuestos sobre la renta y las contribuciones sociales siguen siendo relativamente bajos frente a estándares internacionales.
Finalmente, la CEPAL advierte que la volatilidad de los precios de las materias primas continúa siendo un factor determinante en la estabilidad fiscal de la región. La caída de los ingresos por hidrocarburos y minería en 2024 evidencia la necesidad de fortalecer sistemas tributarios más diversificados y resilientes.