Por Agencia EFE
La deuda de El Salvador con los fondos privados de pensiones, que se alimentan de los aportes mensuales de los trabajadores, llegará al cierre de 2026 a los US$12.000 millones, según dijo el experto Patricio Pineda, de la Mesa del Trabajo por una Pensión Digna.
De acuerdo con datos del Banco Central de Reserva, la deuda acumulada de pensiones a julio de 2026 llegó a US$11.714,38 millones. Esto representa un incremento de US$334,17 millones o 2,93 % respecto al registro de US$11.380,21 millones de enero pasado.
Según Pineda, los ahorros de los trabajadores administrados por los fondos privados de pensiones habrían perdido US$2.500 millones de rendimiento por un periodo de gracia de 4 años de no pagar capital ni intereses que vence este año.
“No quedan claras las cosas si realmente se va a pagar lo que se ha perdido por los 4 años en que no ha llegado dinero en concepto de pago de intereses ni capital a las cuentas individuales”, subrayó.
Añadió que “son un poco más de US$2.500 millones de pérdida en dinero que se ha tenido en ese período de gracia que negociaron las AFP (administradoras de fondos de pensiones) con el Gobierno, sin consultar a los trabajadores”.
En El Salvador, el Gobierno toma mensualmente recursos de los fondos de pensiones, que se estarían usando para el pago de pensiones de los jubilados del sistema público abandonado a finales de la década de 1990, mediante unos títulos valores que emite el Instituto Salvadoreño de Pensiones (ISP) y que las AFP están obligadas a comprar.
Recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) sostuvo que se prevé “la aprobación de una reforma paramétrica de pensiones en línea con las recomendaciones del FMI el próximo año”, sin adelantar si esto implicaría un mayor porcentaje de aportación de los trabajadores o un incremento en la edad de jubilación.