Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El flujo neto de inversión extranjera directa (IED) en Nicaragua mostró un comportamiento resiliente durante 2025, a pesar de una leve contracción en los ingresos brutos, de acuerdo con datos publicados por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
En el segundo semestre del año, el país captó un flujo neto de IED de US$623.7 millones, lo que representó un incremento interanual de 5.2 %, equivalente a US$31 millones adicionales respecto al mismo período de 2024, reporta el BCN.
Este crecimiento contrasta con la disminución en el ingreso bruto de capitales, que totalizó US$1,372 millones, US$36 millones menos que el año anterior.
A nivel acumulado, el desempeño fue aún más significativo. Durante todo 2025, el flujo neto de IED alcanzó US$1,502.5 millones, un aumento de 7.6 % en comparación con 2024. En contraste, el ingreso bruto anual se redujo en 4 %, situándose en US$3,059.2 millones. Estos resultados sugieren una mayor eficiencia en la retención de capitales y en la reinversión de utilidades, pese a un entorno de menor dinamismo en los flujos de entrada.
“El incremento del flujo neto, en un contexto de menores ingresos brutos, evidencia un mayor peso de la reinversión de utilidades y una reducción en las salidas de capital”, se desprende del informe del BCN.
En términos relativos, el ingreso bruto de IED representó el 13.8 % del producto interno bruto (PIB), por debajo del 16.2 % registrado en 2024. Por su parte, el flujo neto se ubicó en 6.8 % del PIB, también ligeramente inferior al 7.1 % del año previo, lo que refleja una moderación en la importancia relativa de estos flujos dentro de la economía.
Desde una perspectiva sectorial, los mayores flujos netos se concentraron en la industria manufacturera, con US$472 millones (31.4 % del total), seguida de energía y minas con US$466.5 millones (31.1 %) y la intermediación financiera con US$375.6 millones (25 %). Estos sectores no solo lideraron la captación de inversión, sino que también registraron crecimientos interanuales relevantes, especialmente energía y minas, con un alza de 77.1 %.
En cuanto al origen de la inversión, destacaron los flujos provenientes de Panamá (25.5 % del total), Barbados (17.5 %) y Estados Unidos (13.1 %), orientados principalmente a sectores como intermediación financiera, minería e industria manufacturera.
A nivel regional, Nicaragua consolidó su posición como uno de los principales destinos de inversión en Centroamérica. En 2025, captó el 9.5 % de los flujos netos dirigidos a Centroamérica, Panamá y República Dominicana, en un contexto donde la región en su conjunto experimentó una contracción de 5.6 % en la IED.