Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El crecimiento económico de América Latina perderá ritmo durante 2026, en un escenario marcado por el encarecimiento de la energía, una inflación que permanece por encima de las metas de los bancos centrales y condiciones financieras más restrictivas, de acuerdo con las nuevas proyecciones de S&P Global Ratings.
La calificadora estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de la región crecerá 1.8 % en 2026, por debajo del 2.3 % registrado en 2025. Para 2027 anticipa una recuperación moderada, con una expansión de 2 %, conforme disminuyan las presiones sobre los precios de la energía y la inflación comience a ceder, especialmente durante el segundo semestre.
El panorama estará condicionado por factores externos. S&P Global advierte que los mercados emergentes enfrentarán nuevas presiones derivadas del aumento de los precios energéticos, el fenómeno de El Niño y mayores rendimientos de los bonos gubernamentales de largo plazo en las economías desarrolladas. La combinación de estos factores podría mantener elevadas tanto la inflación como las tasas de interés.
Entre las principales economías latinoamericanas, Argentina presenta una revisión a la baja. S&P redujo su previsión de crecimiento para 2026 de 2.7 % a 2.2 %, después de que la economía avanzara 1.7 % durante el primer semestre, frente al crecimiento de 4.5 % de 2025. Aunque minería y agricultura han mostrado un desempeño favorable, este no ha compensado la debilidad de la manufactura y los servicios. Para 2027 espera un crecimiento de 2.9 %.
En Brasil, la proyección se mantiene prácticamente estable, con un crecimiento de 1.9 % en 2026 y 1.6 % en 2027. La demanda interna continúa respaldada por medidas fiscales, aunque las tasas reales permanecen en niveles elevados y el aumento de los combustibles mantiene presión sobre la inflación.
Para México, S&P elevó su estimación de crecimiento de 2026 a 1.3 %, pero redujo la de 2027 a 1.8 %. La incertidumbre comercial derivada de las revisiones anuales del T-MEC hasta 2036 podría desalentar inversiones en algunos sectores, aunque la calificadora prevé que México conserve condiciones comerciales preferenciales con Estados Unidos durante los próximos dos años.
Colombia mantiene una previsión de 2.5 % para ambos años, aunque con inflación superior al 6 % durante el resto de 2026. En Chile, el pronóstico fue reducido a 0.7 % este año, debido al impacto energético sobre el consumo, mientras que para 2027 fue elevado a 2.9 %.
Por su parte, Perú destaca entre las economías con mejores perspectivas: S&P elevó su previsión para 2026 de 2.7 % a 3.2 %, impulsada por un aumento de 12 % en la inversión, especialmente minera. Para 2027 proyecta una moderación a 3.0%, ante los posibles efectos de El Niño sobre la pesca y la agricultura.