Por revistaeyn.com
El mercado laboral de Costa Rica muestra avances significativos en algunos indicadores durante los últimos años, pero aún enfrenta desafíos estructurales que limitan una recuperación plena y equitativa. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) evidencian una reducción importante en el desempleo y el subempleo, aunque persisten problemas como la baja participación laboral, la informalidad y brechas en ingresos.
Para el cuarto trimestre de 2025, la población ocupada alcanzó los 2,18 millones de personas, con una mayor proporción de hombres (60,6 %) frente a mujeres (39,4 %). La tasa de ocupación costarricense se situó en 51,1 % y la tasa neta de participación en 54,5 %, reflejando que una parte considerable de la población en edad de trabajar permanece fuera del mercado laboral.
Uno de los principales retos es el incremento en la tasa de no participación, que pasó de 37,1 % en 2019 a 45,5 % en 2025. Esto ocurre a pesar de mejoras en otros indicadores. “La tasa de desempleo disminuyó de 12,4 % a 6,3 %, mientras que el subempleo en Costa Rica cayó de 11,1% a 2,8% en el mismo periodo”, según el INEC en la Encuesta Continua de Empleo.
Asimismo, la informalidad se redujo de 46,5 % a 37,8 %, y el acceso a seguro por trabajo aumentó de 68,0 % a 73,6 %.
Sin embargo, la calidad del empleo continúa siendo un punto crítico. Una proporción relevante de trabajadores asalariados percibe ingresos por debajo del salario mínimo. “El 11,0% de las personas con empleo asalariado recibe menos de un salario mínimo, y un 7,7% trabaja 40 horas o más en esas condiciones”, detalla el INEC.
En el caso del empleo independiente, un 14,7 % labora más de 48 horas semanales, lo que evidencia condiciones laborales exigentes.
Otro desafío importante es la creciente brecha en los ingresos entre hombres y mujeres, que pasó de 93,6 % a 103,0 %, indicando una ampliación de la desigualdad salarial.
En paralelo, el sector empresarial de Costa Rica enfrenta dificultades para cubrir vacantes. Un 10,4 % de los establecimientos reporta puestos disponibles, y de estos, el 37,3 % son difíciles de llenar.
Las principales razones incluyen la falta de personas interesadas, la escasa experiencia y la carencia de habilidades adecuadas.
En este contexto, las empresas demandan cada vez más competencias específicas. “El 82,9 % de los establecimientos requiere experiencia, el 70,5 % capacitación, y el 97,2 % habilidades blandas”, señala la Encuesta Nacional de Demanda Laboral 2025.