Por: María José Núñez - Revistaeyn.com
En Costa Rica, la empresa privada es percibida como una institución que tiene altos niveles de honestidad y transparencia, de hecho, en el más reciente estudio regional “El Valor de la Confianza 2026”, desarrollado por PIZZOLANTE, Revista Estrategia & Negocios (E&N) y DATOS Group alcanzó 37,4% de confianza entre el público informado.
Esta investigación que ha evolucionado a través de sus cuatro ediciones anuales se enmarca como un faro que ilumina el estado de situación de la confianza empresarial en Costa Rica y en Centroamérica y, precisamente, sus hallazgos más importantes fueron dados a conocer en el marco del Summit de Gobierno Corporativo, organizado por el Instituto de Gobierno Corporativo de Costa Rica (IGC) realizado el pasado 2 de octubre en San José.
La agenda del evento estuvo enfocada en la gobernanza corporativa, de cómo ejercer un buen gobierno en las empresas, instituciones y organizaciones y de qué manera esto incide directamente en la toma adecuada de las decisiones, sobre la realidad de las juntas directivas, y lo que hace falta para fortalecerlo en términos de credibilidad.
En medio de exposiciones de altísimo nivel, participaron como ponentes tres de las entidades internacionales más importantes, como son el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, lo que evidenció la relevancia del evento.
Precisamente, en ese contexto, Italo Pizzolante, socio fundador de PIZZOLANTE y aliado estratégico de E&N y Datos Group, aportó ante decenas de líderes, directores, profesionales y organizaciones, comprometidos con fortalecer las buenas prácticas de gobierno corporativo, los resultados del estudio “El Valor de la Confianza 2026”.
“Trajimos cifras de una investigación que estudió dos audiencias, público informado y público general, tanto de Costa Rica, como del resto de la región centroamericana, a quienes les preguntamos en cuáles instituciones creían con mayor credibilidad. La empresa privada fue la mejor calificada, pero lo más útil de la cifra es entender cómo se construye la confianza”, indicó Pizzolante.
Desde esta perspectiva, argumentó el experto, está vinculada con tres dimensiones esenciales, la confianza en el producto, en la marca empresa y en el liderazgo que modela con sus actuaciones a las dos anteriores, las cuales deben estar amalgamadas con estrategias conectadas, porque se corresponden unas con otras. Si falla una, fallan todas.
Con este norte claro, los datos presentados mostraron que, en Costa Rica, el público informado pone a la nación costarricense sobre el promedio regional, aunque con brechas entre instituciones, por ejemplo, la confianza en el Gobierno, el Sistema Judicial, las Empresas Públicas y la Policía suman un 13,3%, mientras que la institucionalidad jurídica fue la mejor evaluada por este segmento encuestado.
En cuanto al público general, si se excluyen los resultados de Fuerzas Armadas por razones comparativas, el Sistema Público costarricense se ubica en segunda posición en cuanto a la confianza, con el 29,2%, por detrás de El Salvador que consiguió el 29,5%.
Pizzolante fue enfático en que el estudio profundiza en las razones que explican por qué las personas confían en una empresa. En ese sentido, a nivel regional, entre el público informado, la calidad de los productos y servicios aparece como el principal factor, mencionada por 75,1% de los consultados; le siguen la innovación, con 53,8%, y contar con líderes competentes y respetados, con 51,8%.
Los resultados muestran que la confianza empresarial se construye a partir de una combinación de desempeño, liderazgo, comportamiento y capacidad de responder a las expectativas de los distintos grupos de interés.
“Es muy importante comprender que las organizaciones no se convierten en lo que dicen sus valores, sino que es lo que modelan sus líderes. Las organizaciones no generan confianza per se, es construida por las personas mediante sus decisiones y comportamientos, de manera que la reputación actualmente depende de la evidencia”, acotó el experto.
Para María Brenes, presidenta del Instituto de Gobierno Corporativo de Costa Rica, el valor de este tipo de investigaciones radica precisamente en convertir la percepción en información útil para la gestión corporativa.
“Es importante que las empresas conozcan cuál es la percepción que tienen sus diferentes grupos de interés, cómo las están percibiendo y cuáles son las oportunidades de mejora. A partir de esa información pueden definir planes de acción orientados a fortalecer la confianza en sus organizaciones”, indicó Brenes.
Los datos plantean una lectura relevante para las organizaciones, y es que ocupar una posición de confianza constituye un activo, pero también eleva las expectativas de los grupos de interés sobre la manera en que las empresas se comportan, toman decisiones, rinden cuentas y demuestran coherencia entre lo que declaran y lo que hacen.
La IA en la gestión corporativa
Uno de los focos del Summit de Gobierno Corporativo se centró en la forma en la Inteligencia Artificial y el uso de la tecnología están transformando el entorno empresarial y cómo pueden aprovecharse para crear valor.
En este sentido, Pizzolante recalcó que las empresas no solo deben preocuparse por su reputación sino en preservar lo más básico, que es su identidad, algo que se enfrenta a una enorme complejidad ante tecnologías deepfake y la propagación de fake news.
“Cuando le preguntas a cualquier herramienta de Inteligencia Artificial ella busca en el universo de internet qué cosas se han hablado y toma elementos de base de lo que está en la huella digital. El gran desafío para construir confianza es la generación de contenidos que sean publicados en revistas y en diferentes medios que generen conversaciones sobre tu organización”.
Recalcó que, la inteligencia artificial trae un altísimo nivel de riesgo para la construcción de reputación en el presente y futuro, pero es una gigante oportunidad para quien sepa cómo funciona, y en la gestión corporativa esto resulta esencial.
“Medir la confianza durante cuatro años nos permite comprender cómo cambian las expectativas de la sociedad y aportar conocimiento para fortalecer un tejido empresarial más sólido, responsable y sostenible. Esta iniciativa expresa nuestra convicción de que Centroamérica puede construir, desde sus propias capacidades y mediante la colaboración entre empresas, instituciones y ciudadanía, una sociedad más integrada y cohesionada, con oportunidades de desarrollo compartidas”, compartió Lizza Bobadilla, Gerente de Captación de Audiencias Segmentadas de Estrategia & Negocios y Grupo OPSA.
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