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Mister Felicidad: Ricardo Castillo Sinibaldi

Ha sido presidente por cinco décadas del IRTRA, un sistema de parques recreativos que ha brindado alegría a más de 100 millones de visitantes. A sus 90 años, el pionero habla de su legado y del futuro.

2026-04-04

Por Velia Jaramillo / Fotos José Carlos Flores

Carruseles, trencitos, troncosplash, tifón... juegos mecánicos subiendo y bajando en medio del bullicio de familias y grupos de adolescentes paseando por el parque Mundo Petapa. Ese fue el entorno en el que nos encontramos una mañana con Ricardo Castillo Sinibaldi, el impulsor del mundo mágico llamado IRTRA que cada año atiende en Guatemala a cerca de cinco millones de visitantes.

Ese es el mundo de alegría y de sonrisas al que el empresario guatemalteco, de 90 años, ha dedicado seis décadas de su vida. Un proyecto, el IRTRA, que Ricardo comenzó a liderar con un solo parque, y que hoy es un complejo de parques recreativos, salones de convenciones, hoteles y restaurantes que brindan servicios a los trabajadores del sector privado y a turistas en general, fortaleciendo al país como un destino de turismo de recreación.

“El primero de julio de 1970 me nombraron y desde entonces -hace 56 años soy presidente del IRTRA”, apunta. Y no se va, dice “hasta que mis compañeros de la Junta Directiva me digan :‘ya estás demasiado viejo’, o hasta que Dios me llame”.

¿Se puede medir una huella empresarial en sonrisas y en progreso? Si es posible, el legado de Ricardo Castillo Sinibaldi, presidente del IRTRA, no tiene parangón en Latinoamérica.

Más de 100 millones de personas han visitado los parques recreativos clase mundial que impulsó, financiados por 40.000 empresas que benefician a un millón de trabajadores afiliados. A sus 90 años, el pionero sigue activo, impulsando nuevos proyectos.

EL SUEÑO DEL IRTRA

Ricardo Castillo Sinibaldi impulsó, en la década de 1960, el nacimiento del Instituto de Recreación de los Trabajadores de la Empresa Privada de Guatemala (IRTRA) desde el ámbito gremial. Participaba como representante de La Mariposa en la directiva de la Cámara de Industria, “y a los 30 años me convierto en su presidente. Ahí empezamos a pensar ¿qué más le damos a nuestros trabajadores?, un beneficio que no fuera su salario”.

Recuerda que uno de los empresarios planteó: “a los trabajadores lo que les falta es donde ir a divertirse”. La idea permeó y los directivos de la Cámara hicieron una investigación entre las empresas más grandes de Guatemala para conocer qué beneficios recreativos tenían a disposición de sus trabajadores.

Edición E&N 314: Ricardo Castillo Sinibaldi, Mr. Felicidad

“La realidad era que las empresas tenían apenas un campo de fútbol o un salón para eventos. Nombramos un comité para estudiar opciones y concluyeron que se necesitaba un aporte de los empresarios y construir parques de recreación para los trabajadores .Así se forma IRTRA en 1962”, recuerda.

Los empresarios organizados propusieron al presidente José Miguel Ramón Ydígoras Fuentes una ley que permitiera la creación del Instituto como una entidad autónoma, financiada y administrada por el sector privado, “pedíamos una autonomía casi imposible de lograr en los gobiernos y, sin embargo, la iniciativa llegó al Congreso de la República y nos dieron la autonomía”.

El IRTRA se constituye con una Junta Directiva de empresarios, pero nadie sabía nadade recreación, ¿cómo se hace un parque de diversiones? No lo sabíamos. Se compró un edificio que era del Club Guatemala en el Lago de Amatitlán, se reparó y se daban visitas al lago los fines de semana”, cuenta el empresario.

En 1964, proponen a Castillo incorporarse a la Junta Directiva. “Empezamos a trabajar, pero como yo había ido a los parques grandes de Estados Unidos les decía: ‘lo que estamos haciendo no es lo que necesitan los trabajadores’, se hacían representaciones teatrales para los niños y se daban cursitos, necesitábamos algo para diversión de las familias completas, el papá, la mamá, los hijos y nietos...Y así lo estuve diciendo hasta que, en1970, uno de los directores compañeros míos propuso que me eligieran para encabezar el IRTRA”.

RAIGAMBRE EMPRESARIAL

Ricardo es tercera generación de la familia Castillo, fundadores de empresas centenarias de bebidas en Guatemala, incluida la multilatina Castillo Hermanos. “Los Castillo Córdova eran diez y mi abuelo, Enrique Castillo Córdova, era el último de ellos, hermano de Mariano y de Rafael, que fundaron fábricas de cerveza y refrescos. La cerveza se llamaba Gallo y los refrescos Gallito”, rememora.

Después, cuenta, Mariano y Rafael se quedaron con la Cervecería y don Enrique con la Fábrica de Bebidas Gaseosas La Centro Americana, (fundada en 1885). Tras la muerte de don Enrique en 1934, “mi padre, Roberto Castillo Valenzuela, funda con sus hermanos la Embotelladora Mariposa, y llegó a ser su presidente”.

Mister Felicidad: Ricardo Castillo Sinibaldi

Don Ricardo, creció en un hogar comandado por su padre empresario y su madre, Concepción Sinibaldi Lobos. “Desde niños íbamos a la fábrica todo el tiempo, en 1952 mi papá me manda a los Estados Unidos -a los 17 años- para aprender inglés. Al regresar, en 1953, me involucro en la fábrica”, comparte. De su llegada a la empresa familiar, recuerda: “Mi papá era un hombre muy práctico, que había trabajado mucho, y me dijo: ‘si quieres estar en mi puesto algún día, debes conocer todo’, entonces te vas a cargar cajas a la bodega y ese fue mi primer trabajo, cargar cajas de madera a los camiones”.

En los años siguientes: “seguí trabajando en cada departamento de la fábrica, pasé a mecánica ,a carpintería, al taller de pintura y soldadura, a producción, al laboratorio, y luego a mercadeo, a publicidad y a administración...”.

“De ese tiempo me gustó el aprender cómo se administra un negocio, porque mi padre me enseñó todos los procesos. Estuve en La Mariposa toda mi juventud hasta la década de 1970, llegué a ser gerente de administración”.

Castillo se retiró de La Mariposa para ir al sector público: durante ocho años fue presidente y gerente general de la Empresa Eléctrica de Guatemala, pero ya desde 1970 incubaba su verdadero sueño: impulsar el sistema IRTRA.

NACE EL “DISNEY” GUATEMALTECO

Desde sus primeros meses al frente del IRTRA, con un solo parque bajo su gestión, comenzó a cambiar todo. “Pusimos lanchas en el parque de Amatitlán, comenzamos a poner transporte, a comprar más terreno, a hacer piscinas. Empecé la remodelación, pero no sabía lo suficiente de parques”.

Vino entonces la segunda gran experiencia de Ricardo en el mundo de la recreación. “Decidí irme a ver los parques en el mundo para aprender. Hice un viaje a Japón para conocer sus parques, después en Europa conocí los parques más antiguos, los más famosos. Fui a los Jardines de Tivoli (en Dinamarca), pero eso no era suficiente”.

El conocimiento que buscaba lo encontró en una institución: la International Association of Amusement Parks and Attractions (IAAPA). “Fuimos a conocerla, pero esa organización era cerrada a los parques de Estados Unidos, hasta 1986 abren una plaza como miembro del Consejo Directivo para Europa, para Asia y para América Latina y me eligen los latinoamericanos para representarlos en el Consejo Directivo de IAAPA”.

Como el primer latinoamericano en la directiva de IAAPA, conformada entonces por 40 miembros, Castillo Sinibaldi conoció a diseñadores de parques, operadores, expertos en servicios, fabricantes de juegos mecánicos, de souvenirs.

“Tuve la suerte de ser compañero director del vicepresidente de Disney, del dueño y presidente de Europa Park y del vicepresidente de Universal, esas personas, ya como amigos me enseñaron sus marcas”.

Pero la génesis del fabricante de alegría la marcó un gran encuentro: una entrevista privada con el diseñador principal de Disneylandia “fue quien realmente me dio los tips de cómo hacer un parque. Me enseñó loque había hecho Disney, lo que había comprado en Florida, cómo desarrollaron los hoteles, cómo elegían los juegos, los que más gustaban a la gente, y ahí aprendí”.

Castillo ya había impulsado ante la Junta Directiva la compra de un terreno de 16 manzanas que hoy alberga al IRTRA Petapa. “Les hice ver que debíamos tener un parque en la Ciudad de Guatemala donde reside la población más importante”. Después de su reunión con el diseñador de Disney recuerda: “Llegué a Mundo Petapa y me di cuenta de que estaba totalmente equivocado. Tuvimos que reformarlo para adaptarlo a los juegos modernos”.

El parque se inauguró el 26 de marzo de 1976, apenas semanas después del devastador terremoto del 4 de febrero de ese año que asoló el país. Mundo Petapa empezó recibiendo 100.000 personas al año, y en 2025 atendió a 1,5 millones de personas.

El gran proyecto que detonó la expansión del sistema IRTRA nació después de que Castillo Sinibaldi, con el conocimiento que le habían transmitido los grandes creadores y directores de los mayores parques norteamericanos ,impulsara una nueva visión, “ya era un concepto diferente al que teníamos. Planificamos un complejo de parques con hoteles, con un terreno muy grande donde pudiéramos expandir”, apunta.

El departamento elegido para la gran expansión del IRTRA fue el municipio de San Martín Zapotitlán en el departamento de Retalhuleu.

“Identificamos un lugar adecuado, con suficiente área. El primer parque fue Xocomil, de agua, porque en la costa, todo el mundo se va a las piscinas. Inaugurado en 1997, hoy es el parque en la costa sur de Guatemala que más personas recibe”, destaca.

Mister Felicidad: Ricardo Castillo Sinibaldi

Luego vino el parque temático Xetulul, para el empresario es “el parque más bonito”. Abierto en 2002, con un concepto arquitectónico que integra 9 plazas que emulan agrandes capitales europeas (Plaza Italia, España, Francia, Alemania-Suiza, además de una Plaza Chapina y un Pueblo Guatemalteco). En 2019, inauguraron el parque de aventuras Xejuyup, que atendió en 2025 a más de276.000 visitantes.

UN PIONERO VIENDO AL FUTURO

A sus 90 años, Ricardo Castillo se mantiene activo y presente en la institución que impulsó.

“Mi padre me enseñó primero a trabajaren campo y después a trabajar en el escritorio, así que hasta hace diez años el 70 % de mi trabajo estaba campo, yo iba a los parques constantemente, revisaba toda la administración, las construcciones, la limpieza, el mantenimiento, la operación, todo”. Hasta hace pocos años, probaba las atracciones.

Hoy su rutina cambió: “voy a los parques el 40 % de mi tiempo y el resto lo paso en la oficina, ya mi edad no me deja para ir a hacer todo lo que hacía en Retalhuleu, conocía hasta la última pulgada de la propiedad porque la iba a revisar a caballo, hoy lo hago en carrito”.

No piensa en el retiro: “hasta que mis compañeros de la Junta Directiva me digan: ‘ya estás demasiado viejo’ o que Dios me llame, cualquiera de las dos cosas que sucedan, me iré del IRTRA”.

¿Cómo es su día a día? “Llegó a mi oficina alas 10 de la mañana, hablo con los gerentes, veo especialmente la parte de compras, la contabilidad y el mantenimiento y me junto más con el área de construcción, de arquitectura, a revisar todos los proyectos que tenemos.

Los jueves voy a la construcción del parque Agua Caliente (actualmente en remodelación) y los viernes me voy a Retalhuleu”.

Recapitula: “Yo siempre he sido enamorado del trabajo y mi ser es trabajar, para mí el IRTRA significa el mejor trabajo que yo he hecho para los trabajadores, para los empresarios y para Guatemala. Creo que es un legado que no todos lo pueden dejar”.

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Velia Jaramillo
Velia Jaramillo
Editora General de Revista Estrategia & Negocios

Periodista con más 30 años de experiencia. Dos décadas dibujando historias y personajes de Centroamérica. Testiga y contadora desde las páginas de Estrategia & Negocios de la evolución de los negocios, las marcas y los personajes de la región. Previo a su ingreso a E&N, fue periodista especializada en Política, Negocios y Empresas de El Financiero México y corresponsal de la revista mexicana Proceso en Guatemala.

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