Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
En los últimos años, el financiamiento con tarjeta de crédito en Guatemala ha mostrado una dinámica de crecimiento moderado. Dada su naturaleza y sensibilidad al ciclo económico, mantiene una exposición mayor al riesgo de crédito, en comparación con otro tipo de créditos.
No obstante, se considera que dicho riesgo está acotado fundamentalmente por el seguimiento constante al mismo y la apropiada gestión del sistema bancario, conforme a la normativa vigente, señala el Banco de Guatemala (Banguat) en el Primer Informe de Estabilidad Financiera.
A diciembre de 2025, el saldo conjunto del financiamiento con tarjeta de crédito ascendió a Q47.279,5 millones (equivalente a US$6.146 millones), registrando un crecimiento interanual de 3,8 %, lo que evidencia una desaceleración respecto de períodos previos.
La estructura del saldo muestra una alta concentración en las líneas de crédito revolventes, que representaron el 61,6 % (Q29.110,3 millones o US$3.784.3 millones). Por su parte los extrafinanciamientos concentraron un 33,6 % (Q15.890,2 millones o US$2.065,7 millones) y los convenios de pago el 4,8 % (Q2.279 millones o US$296,7 millones).
En cuanto al costo financiero, el Banguat reporta que en moneda nacional a diciembre de 2025, las tasas de interés se ubicaron en 51.9 % para líneas de crédito revolventes, 28,1 % para los extrafinanciamientos y 17,7 % para los convenios de pago.
Respecto a la calidad de la cartera, el indicador correspondiente al financiamiento con tarjeta de crédito registró "un leve deterioro respecto al último año", situándose en 5,5 %. Este comportamiento sugiere "una estabilidad relativa en la morosidad, consistente con la moderación en el crecimiento del saldo adeudado".
No obstante, el Banguat advierte que "la elevada participación de las líneas de crédito revolventes dentro del saldo total implica una mayor sensibilidad del segmento" ante eventuales deterioros en la capacidad de pago de los hogares o cambios en las condiciones macroeconómicas.