Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
Los teleféricos comienzan a ganar espacio en los planes de movilidad de Centroamérica como una alternativa para enfrentar uno de los principales problemas de las ciudades de la región: la congestión vehicular. El Salvador, Guatemala, Panamá y Costa Rica avanzan, con distintos niveles de desarrollo, en proyectos que buscan aprovechar el transporte aéreo para conectar zonas densamente pobladas y reducir los tiempos de desplazamiento.
En El Salvador, el Gobierno avanza en la construcción del primer Aerocable del país, una obra que forma parte de un plan integral de movilidad para el Área Metropolitana de San Salvador. La primera línea conectará la colonia Zacamil, en Mejicanos, con el Centro Histórico de San Salvador, mediante un recorrido que tendrá cuatro estaciones: La Melher, Universidad de El Salvador, Centro de Gobierno y Rubén Darío.
El proyecto contempla 23 torres y 150 góndolas, cada una con capacidad para transportar hasta 10 pasajeros sentados. Las autoridades estiman que la infraestructura beneficiará a cerca de 200,000 personas y tendrá una función adicional como atractivo turístico por el recorrido que atravesará.
Los trabajos comenzaron en febrero de 2026 y la primera fase tiene un plazo de ejecución de 18 meses. La inversión estimada ronda los US$155 millones. Según el Ministerio de Obras Públicas, cuatro de las 23 torres ya fueron instaladas y la obra civil relacionada con estas estructuras registra un avance cercano al 60 %.
El Aerocable no será una infraestructura aislada. El Gobierno lo concibe como un sistema alimentador de futuros corredores de transporte masivo y analiza nuevas líneas hacia sectores como Soyapango y el Boquerón. Todo el plan de movilidad incluye además pasos a desnivel y ampliaciones viales, con una inversión global estimada en US$1,000 millones.
Guatemala también apuesta por este modelo con el AeroMetro, un sistema que se encuentra en construcción y que busca atender la crisis de movilidad de un área metropolitana donde viven más de cinco millones de personas. El proyecto contempla 8.9 kilómetros divididos en dos tramos y una capacidad estimada de hasta 374,000 pasajeros diarios.
La infraestructura, desarrollada mediante una concesión municipal por un consorcio integrado por CableVía y Doppelmayr, pretende conectar sectores del suroeste y oeste de la capital con áreas centrales y operar de manera intermodal con los autobuses urbanos. La inversión prevista es de unos US$220 millones y se espera que entre en funcionamiento en 2027.
Sin embargo, el proyecto guatemalteco enfrenta cuestionamientos políticos y técnicos relacionados con la concesión, los estudios requeridos y su capacidad real para reducir el tráfico.
En Panamá, el teleférico metropolitano dio un paso importante con la adjudicación del proyecto a Doppelmayr Panama Corp. por US$255.2 millones.
La iniciativa tendrá aproximadamente 6.6 kilómetros y seis estaciones, conectando Ciudad de Panamá con San Miguelito y enlazándose con la Línea 2 del Metro. Su objetivo es mejorar la integración de zonas densamente pobladas con el sistema de transporte masivo.
Costa Rica, por su parte, todavía se encuentra en una etapa previa. El BCIE abrió la licitación para realizar el estudio de demanda a nivel de factibilidad de un teleférico urbano entre San José y Desamparados. El trazado preliminar iría desde la Estación del Pacífico hasta San Miguel de Desamparados.
Un análisis inicial estima un potencial de 32,599 pasajeros diarios y más de 24 millones de usuarios anuales en el corredor sur, aunque estas cifras deberán ser validadas mediante un estudio especializado.
El proceso contempla encuestas de movilidad, aforos y recorridos operacionales para proyectar la demanda durante un horizonte de 20 años.