Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El consumo en Centroamérica durante la Semana Santa de 2025 registró un notable dinamismo, impulsado tanto por factores estacionales como por cambios en los hábitos de compra de los consumidores. De acuerdo con el más reciente informe de la NielsenIQ (NIQ), el valor de las ventas en la región fue un 14% superior al promedio del resto del año, consolidando esta temporada como uno de los periodos comerciales más relevantes.
El reporte revela que el crecimiento no fue homogéneo entre los países. Nicaragua lideró el repunte con un incremento del 26 % en el valor del consumo durante abril de 2025, seguido por Costa Rica con un 20 % y Guatemala con un 13 %.
Panamá también mostró un desempeño sólido con un alza del 11 %, mientras que Honduras y El Salvador registraron aumentos más moderados, de 7 % y 6 %, respectivamente. En conjunto, el mercado regional creció un 3 % en comparación con abril de 2024.
Uno de los hallazgos clave del análisis es que el aumento en los precios fue el principal motor del crecimiento; sin embargo, no fue el único. La distribución efectiva de productos en los puntos de venta —es decir, su disponibilidad en anaqueles— aportó un 12 % adicional al desempeño de las categorías frente al mismo periodo del año anterior. Este factor resultó determinante para capitalizar la alta demanda propia de la temporada.
En cuanto a las preferencias de consumo, ciertas categorías destacaron por su fuerte crecimiento. Productos tradicionalmente asociados a la Semana Santa, como sardinas y atunes enlatados, concentrados en polvo y margarinas, registraron un desempeño 14 % superior al promedio mensual de la región. Estos alimentos, vinculados a prácticas culturales y religiosas, continúan siendo protagonistas en la canasta de los hogares centroamericanos durante este periodo.
Otro cambio relevante identificado por NIQ es la transformación en los canales de compra. El canal de autoservicios, particularmente los supermercados, creció un 4,9 % a nivel regional, consolidándose como el principal eje de las estrategias comerciales.
En contraste, el canal tradicional —integrado por pulperías y tiendas de barrio— experimentó una contracción del 3,8 %, reflejando una migración progresiva del consumidor hacia formatos modernos.
“La Semana Santa de 2025 confirmó que la competitividad en Centroamérica se está ganando en la ejecución de los supermercados”, señaló Tatiana Irizarry, Customer Success Manager de NIQ para la región. Según la experta, las marcas que logran una distribución eficiente son las que mejor capitalizan los picos de demanda estacional.