Por revistaeyn.com
La adopción acelerada de la inteligencia artificial (IA) está transformando el perfil del talento que buscan las empresas multinacionales con operaciones de servicios globales en Costa Rica, donde las habilidades analíticas, el pensamiento crítico y la capacidad de liderar procesos de cambio comienzan a desplazar a las tareas tradicionales de carácter transaccional.
Esa fue una de las principales conclusiones de la segunda edición del GBS Forum, organizado por la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (CINDE), que reunió a más de 70 representantes de compañías multinacionales y expertos internacionales para analizar la integración estratégica de la IA en los centros de Servicios Empresariales Globales (GBS, por sus siglas en inglés).
El encuentro, realizado con el apoyo de McKinsey & Company, 3M, BAC, Roche y Western Union, permitió compartir experiencias sobre la implementación de esta tecnología y debatir los desafíos que enfrentan las empresas para pasar de proyectos piloto a procesos de transformación a gran escala.
La directora general de CINDE, Marianela Urgellés, afirmó que la discusión empresarial ha evolucionado y ya no se centra en decidir si se debe utilizar inteligencia artificial, sino en cómo incorporarla estratégicamente para fortalecer la competitividad de los servicios globales.
"Las experiencias compartidas y los hallazgos de un sondeo exploratorio de CINDE confirman que, entre las operaciones más avanzadas, la IA se está utilizando principalmente para optimizar procesos, apoyar la toma de decisiones y mejorar la productividad, mientras que los principales retos ya se concentran en gobernanza, talento especializado y alineación organizacional", señaló.
El sector servicios representa uno de los principales motores de la economía costarricense. En 2025 generó exportaciones por US$10.509 millones en servicios de mayor valor agregado y concentra una parte importante del empleo calificado del país, por lo que la incorporación de inteligencia artificial tendrá un impacto directo sobre la naturaleza de los puestos de trabajo.
Durante el foro, las empresas coincidieron en que el principal reto ya no es acceder a la tecnología, sino contar con profesionales capaces de rediseñar procesos de extremo a extremo, interpretar datos, validar resultados generados por sistemas de IA y coordinar flujos de trabajo donde las personas y la tecnología operen de manera complementaria.
Además, las organizaciones demandarán líderes con competencias en gestión del cambio, diseño de procesos y gobernanza de la inteligencia artificial, así como colaboradores comprometidos con el aprendizaje continuo mediante programas de capacitación cortos y adaptados a las necesidades del negocio.
El líder del centro de McKinsey Costa Rica y de Capacidades para Clientes de Latinoamérica, Luis Aguilar, sostuvo que las organizaciones que avanzan con mayor éxito son aquellas que experimentan rápidamente e impulsan la adopción de la IA desde sus propios centros de servicios, convirtiéndolos en motores de innovación más que en simples áreas de soporte.
Urgellés agregó que la evolución tecnológica provocará que las operaciones gestionen un mayor volumen de trabajo con más rapidez y complejidad, incrementando la demanda de perfiles analíticos y de supervisión, mientras disminuye el peso de las funciones repetitivas.
En ese contexto, consideró que Costa Rica tiene la oportunidad de elevar la calidad del empleo vinculado a los servicios globales, siempre que fortalezca las competencias que las empresas multinacionales ya comienzan a exigir para afrontar la nueva etapa de transformación digital.