Empresas & Management

Pepsi revive la 'Guerra de las sodas' con Coca-Cola con divertida campaña publicitaria

El comercial, bautizado The Choice, gira en torno a una prueba de sabor a ciegas entre Pepsi Zero Sugar y Coca-Cola Zero Sugar. El protagonista, un oso polar con los ojos vendados, prueba ambas bebidas sin referencias visuales ni de marca.

2026-01-30

Por revistaeyn.com

En un movimiento calculado que volvió a encender una de las rivalidades más célebres del marketing global, Pepsi decidió sacudir el tablero publicitario con un anuncio pensado para el Super Bowl LX, el mayor escaparate comercial del año.

La marca no solo apostó por un mensaje provocador, sino que lo hizo recuperando —y resignificando— uno de los símbolos más reconocibles de su eterno competidor: el oso polar históricamente ligado a Coca-Cola.

Consumo en Centroamérica 2026: Eficiencia y racionalización

El comercial, bautizado The Choice, gira en torno a una prueba de sabor a ciegas entre Pepsi Zero Sugar y Coca-Cola Zero Sugar. El protagonista, un oso polar con los ojos vendados, prueba ambas bebidas sin referencias visuales ni de marca.

El desenlace no es casual: el personaje se inclina por Pepsi, un gesto cargado de simbolismo que desafía décadas de construcción emocional asociadas a la iconografía de la marca rival. A partir de esa elección, el relato se transforma en una metáfora sobre la ruptura de lealtades históricas y la reevaluación de lo que realmente guía las decisiones de consumo.

La narrativa del anuncio se apoya en un concepto que Pepsi ha retomado con fuerza en su discurso creativo: el llamado Pepsi Paradox. Según estudios de la propia compañía, cuando los consumidores no saben qué marca están probando, una mayoría afirma preferir el sabor de Pepsi.

El spot utiliza esta idea como eje argumental para cuestionar hasta qué punto el peso de la marca, la estética y la tradición influyen más que la experiencia sensorial del producto. En otras palabras, la campaña invita a separar percepción y realidad.

UN ROL RETADOR

Gustavo Reyna, vicepresidente de marketing de Pepsi, ha señalado en medios especializados que la empresa ha asumido históricamente el rol de retador dentro del mercado de las colas, pero insiste en que la marca se considera líder en el atributo que, a su juicio, resulta decisivo: el sabor. El mensaje es directo y competitivo, y apunta a un consumidor que, según Pepsi, muchas veces elige por costumbre más que por convicción.

El tono del anuncio combina humor, cultura pop y una cuidada dosis de nostalgia. La dirección estuvo a cargo de Taika Waititi, cineasta ganador del Óscar, quien además aparece en pantalla interpretando a un terapeuta que acompaña al oso polar en su crisis existencial tras haber “traicionado” a su marca de origen.

La elección del director no es inocente: su estilo irreverente y su conexión con audiencias jóvenes refuerzan la intención de amplificar el impacto del comercial más allá de la transmisión televisiva.

Ventas de iPhone impulsan las ganancias de Apple en su primer trimestre fiscal

La pieza incluye guiños a la música, a momentos virales y a situaciones reconocibles para la audiencia digital, buscando prolongar la conversación en redes sociales. Incluso el cierre del anuncio, con referencias musicales icónicas y escenas pensadas para ser compartidas, evidencia una estrategia diseñada para trascender los 30 o 60 segundos en pantalla.

Más allá del golpe directo a Coca-Cola, el anuncio de Pepsi reabre un capítulo de una competencia que supera el siglo y que ha encontrado en la publicidad su campo de batalla favorito. Desde el histórico Pepsi Challenge hasta las campañas generacionales de ambas marcas, la guerra de colas ha sabido reinventarse.

Con información de Portafolio y Periódico Correo

Redacción web
revistaeyn.com
Redacción digital

Sitio web de la Revista Estrategia & Negocios. La puerta a la realidad centroamericana para el mundo.

12 ejemplares al año por $75

SUSCRIBIRSE