Por revistaeyn.com
Como parte de su Estrategia Institucional 2025-2029, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) compensó el 132 % de las emisiones derivadas de su operación interna en 2025, equivalente a 3,470 toneladas de dióxido de carbono (tCO₂eq), superando así la meta corporativa fijada para el período.
Las emisiones compensadas corresponden a la operación interna del Banco en los distintos países donde tiene presencia. En Honduras con 2,329 toneladas de CO₂e; Nicaragua, 298 toneladas; El Salvador, 243 toneladas; Guatemala 136 toneladas; República Dominicana, 134 toneladas; Costa Rica, 108 toneladas; Panamá, 75 toneladas; España, 46 toneladas; Argentina, 42 toneladas; Corea, 31 toneladas; y Taiwán, 28 toneladas, respectivamente.
La compensación se realizó mediante la adquisición de créditos de carbono, certificados bajo estándares internacionales, provenientes de proyectos de energía renovable. Esta acción forma parte de los esfuerzos institucionales del BCIE para gestionar su huella ambiental y contribuir a la transición hacia una economía más resiliente y baja en emisiones.
Los créditos adquiridos respaldan proyectos de generación de energía a partir de fuentes renovables, incluyendo iniciativas geotérmicas, hidroeléctricas y eólicas, que contribuyen a reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero.
Asimismo, promueven la conservación de recursos hídricos, biodiversidad y ecosistemas, al mismo tiempo que generan beneficios sociales y económicos en las comunidades donde operan, mediante la creación de empleo, el fortalecimiento de infraestructura energética y el impulso de actividades productivas sostenibles.
A través de acciones como esta, el BCIE reafirma su compromiso con la acción climática y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), avanzando en su visión en convertirse en banco positivo para el planeta.
En concordancia con su Sistema de Gestión Ambiental y Social (SGAS), certificado en su gestión ambiental bajo la norma internacional ISO 14001:2015, la institución continúa integrando criterios ambientales, sociales y gobernanza en sus operaciones, fortaleciendo la resiliencia climática, la sostenibilidad y la generación de impacto positivo para los países que sirve.
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