Por revistaeyn.com
El Gobierno de Panamá dio un nuevo paso en su estrategia para reducir el costo de su deuda pública. El Consejo de Gabinete aprobó una actualización del Decreto No. 33 de 2024 que amplía significativamente la capacidad del país para acceder a financiamiento con bancos locales e internacionales, en un contexto marcado por la incertidumbre en los mercados globales.
Este decreto, aprobado originalmente en 2024, surgió como una alternativa frente a las condiciones adversas que enfrentaba el país en los mercados de capitales.
La normativa permitió a Panamá contratar líneas de crédito y otras estructuras financieras con entidades bancarias hasta por US$3,000 millones, evitando así recurrir exclusivamente a emisiones de bonos internacionales, que en ese momento presentaban tasas de interés más elevadas.
En 2025, el decreto fue modificado para elevar ese límite a US$6,000 millones bajo un esquema rotativo, lo que facilitó al país manejar sus necesidades de liquidez de forma más eficiente.
Ahora, con la nueva actualización, el Gobierno ha decidido incrementar nuevamente esa capacidad en otros US$6,000 millones, ampliando su margen de maniobra ante la volatilidad internacional, especialmente por los efectos de la guerra en Oriente Medio.
De acuerdo con la información oficial, estas estructuras han generado una competencia constante entre bancos, que ofrecen condiciones más favorables en términos de tasas, plazos y monedas. Esta dinámica ha permitido a Panamá acceder a financiamiento con un costo promedio cercano al 2.85 %, considerablemente menor que el de los bonos soberanos emitidos en dólares.
Como resultado, el costo promedio ponderado de la deuda pública ha disminuido de 5.39 % en junio de 2024 a 4.76 % al cierre de febrero de 2026, un indicador clave que refleja la efectividad de la estrategia financiera adoptada.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, destacó que la medida fortalece la gestión responsable de las finanzas públicas. “El monto aprobado brinda flexibilidad para refinanciar obligaciones en condiciones favorables, reducir el costo del endeudamiento y fortalecer la posición financiera del país”, afirmó.
Este tipo de instrumentos permite diversificar las fuentes de financiamiento y reducir riesgos asociados a la dependencia de los mercados internacionales. No obstante, advierten que el éxito de la estrategia dependerá de mantener disciplina fiscal y aprovechar las condiciones favorables sin incrementar excesivamente el endeudamiento.