Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El crecimiento de la deuda pública volvió a colocarse en el centro del debate económico en Centroamérica durante 2025. Aunque todos los países de la región recurrieron al endeudamiento para cubrir compromisos fiscales y financiar programas públicos, el ritmo de aumento no fue uniforme.
Un repaso por las cifras oficiales permite establecer un ranking regional de crecimiento porcentual y entender las distintas dinámicas detrás de cada caso.
Guatemala encabezó la lista como el país con la mayor expansión interanual de su deuda pública. Al cierre de septiembre de 2025, el saldo total alcanzó los US$33.089 millones, con un aumento de 13,67 % frente al mismo periodo del año anterior.
Incluso un mes antes, en agosto, la deuda ya mostraba un crecimiento significativo de 10,49 % y equivalía al 26 % del producto interno bruto (PIB). Este acelerado incremento refleja una estrategia fiscal más activa, con mayor uso del crédito público en comparación con sus vecinos.
En segundo lugar aparece Panamá, cuyo endeudamiento siguió aumentando pese a una estrategia más cautelosa frente a los mercados internacionales. El país cerró 2025 con una deuda pública acumulada de US$59.349,3 millones, lo que implicó un incremento anual de 10,4 % respecto a 2024. Aunque el nuevo gobierno optó por reducir las emisiones de bonos externos ante el alto costo del financiamiento global, el uso de préstamos directos y deuda interna permitió cubrir las necesidades fiscales, manteniendo una fuerte dependencia del endeudamiento externo.
El tercer escalón del ranking corresponde a El Salvador, con un crecimiento de 4,6 % en su deuda pública tradicional —sin incluir los compromisos con el sistema de pensiones— que alcanzó US$22.651,33 millones a noviembre de 2025. Sin embargo, al sumar la deuda con los fondos privados de pensiones, el panorama se vuelve más complejo y llega a US$33.892 millones y un crecimiento de 5,1 %: estos pasivos crecieron 6,8 % en el año y superaron los US$11.241 millones, reflejando una carga fiscal que continúa expandiéndose de forma estructural.
Costa Rica ocupó el cuarto puesto en el ranking. A octubre de 2025, su deuda pública total ascendió a US$73.298 millones, con una variación interanual de 3,71 %.
Aunque el crecimiento fue moderado frente a otros países, el peso del endeudamiento sobre la economía siguió aumentando: la deuda pasó de representar el 57 % del PIB costarricense en mayo a casi el 60 % cinco meses después, una señal de alerta para la sostenibilidad fiscal a mediano plazo.
Nicaragua cerró los primeros nueve meses de 2025 con una deuda externa total de US$16.139,3 millones, lo que representó un aumento interanual de 2,6 %. Si bien esta es una de las tasas más bajas de la región, el nivel de endeudamiento sigue siendo elevado en relación con el tamaño de la economía: equivale a casi 82 % del PIB. Más de la mitad del total corresponde al sector público.
Finalmente, Honduras registró el crecimiento más bajo. Al cierre de noviembre de 2025, la deuda externa del sector público sumó US$10.235,4 millones, apenas US$29,3 millones (0,29 %) más que en 2024. El endeudamiento hondureño se concentró principalmente en organismos multilaterales, lo que ayudó a contener el impacto financiero.