Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
Los gobiernos de Centroamérica cerraron 2025 con resultados fiscales dispares: mientras algunos países lograron fortalecer la recaudación tributaria y reducir sus niveles de endeudamiento, otros registraron mayores déficits y un incremento de la deuda pública, según el Reporte Regional de Estadísticas de Finanzas Públicas de la Secretaría del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA).
El Salvador destacó por el crecimiento de sus ingresos y de la recaudación. Los ingresos totales del Gobierno Central Consolidado alcanzaron US$9.285.3 millones, un aumento de 7% frente a 2024. De ese monto, US$8.108,2 millones correspondieron a ingresos tributarios, que crecieron 6,7 %. El IVA y el Impuesto Sobre la Renta aportaron en conjunto US$7.039,29 millones, equivalentes al 87,5 % de la recaudación.
La carga tributaria salvadoreña llegó a 22,1% del PIB, 0,3 puntos porcentuales más que un año antes. Además, el endeudamiento neto mejoró hasta ubicarse en 0,1% del PIB, mientras el resultado primario alcanzó 4,2%, frente al 3,1% de 2023.
Costa Rica, por su parte, mostró una recaudación más moderada. Los ingresos tributarios crecieron 0,7% y la carga tributaria descendió de 13,6% a 13,0% del PIB. Aunque el menor crecimiento de los ingresos fue compensado parcialmente por la contención del gasto, la deuda del Gobierno Central alcanzó US$62.594 millones, equivalente al 60,4% del PIB, frente al 58.9 % de 2024.
El Gobierno costarricense mantuvo un resultado primario positivo de ¢674.000 millones, equivalente aproximadamente a US$1.350 millones, mientras que el endeudamiento neto mejoró de -3,4% a -3,1% del PIB.
En Guatemala, la presión fiscal fue menor en términos relativos, con erogaciones equivalentes al 14,9% del PIB. Sin embargo, el endeudamiento neto aumentó hasta 1,9% del PIB y la deuda pública llegó a 26,8 % del PIB, 0,5 puntos más que en 2024. Los títulos de deuda representaron 23,2% del PIB, mientras los préstamos equivalieron a 3.5%.
Honduras registró una carga tributaria de 17,2 % del PIB, una reducción de 0,4 puntos respecto al año anterior. El gasto totalizó 20,9% del PIB y el endeudamiento neto alcanzó 1,9%, deteriorándose 0,2 puntos. No obstante, el saldo de la deuda pública bruta bajó a 45,3% del PIB, desde 46,9 % en 2024, favorecido por el crecimiento económico.
Nicaragua presentó uno de los resultados fiscales más favorables. Los ingresos del Gobierno Central Presupuestario representaron 22,1% del PIB y crecieron 16%, impulsados por un aumento de 15,5% en los ingresos tributarios. Estos representaron 93% de los ingresos totales. Al mismo tiempo, el país registró un superávit financiero de US$797,4 millones y una deuda pública de US$7.241,2 millones, equivalente al 32,6% del PIB, una reducción de 4,3 puntos porcentuales.
Panamá, en contraste, mantuvo una deuda elevada. Sus ingresos representaron 12% del PIB y la carga tributaria alcanzó 8%, mientras la deuda bruta del Gobierno Central llegó a 65.6 % del PIB, un aumento de 3,5 puntos. El Canal de Panamá aportó US$2.953 millones a las arcas públicas.