Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
Los profesionales de la Generación Z (de 22 a 30 años) está redefiniendo los criterios de permanencia laboral. Así lo revela el estudio regional “Generación Z: compromiso y rotación laboral en América Latina”, desarrollado por Pulso, iniciativa de agencias de la RED Worldcom Public Relations Group.
La investigación, aplicada entre septiembre y octubre de 2025 en Costa Rica, Perú, Ecuador, Argentina y Honduras, recopiló 1.767 encuestas y 50 entrevistas en la región.
Los hallazgos muestran que los jóvenes conciben el trabajo como "un espacio de aprendizaje y desarrollo, más que como una fuente exclusiva de estabilidad". En los cinco países, "las oportunidades de crecimiento se posicionan como el principal factor que impulsa la permanencia o la rotación, seguido del buen clima laboral, la flexibilidad y el equilibrio entre la vida personal y profesional".
Respecto a las expectativas de permanencia, "la mayoría de los jóvenes proyecta quedarse en su empleo entre uno y dos años, con un grupo importante planeando permanecer más de dos años".
Aunque el salario es relevante, no garantiza por sí solo la retención. "La falta de oportunidades o la rigidez organizacional aparecen como las razones más frecuentes para cambiar de empleo", apunta el estudio.
Respecto a la modalidad de trabajo, la encuesta señala que predomina el esquema presencial en los cinco países, aunque el modelo híbrido ha ganado terreno en Argentina y Costa Rica, donde una proporción significativa de jóvenes combina trabajo remoto y presencial. En Perú y Ecuador, la presencialidad sigue siendo la norma, pero con apertura progresiva hacia esquemas flexibles en sectores especializados.
En relación con la experiencia laboral, la mayoría cuenta con entre dos y tres años de trayectoria profesional y ha pasado por un promedio de dos organizaciones previas.
Según el estudio regional, los ingresos promedio varían según el país y el costo de vida local. En Perú, Ecuador y Honduras predominan los rangos entre US$500 y US$1.000, mientras que en Argentina y Costa Rica se concentran entre US$1.000 y US$1.500.
MOTIVOS PARA CAMBIAR TRABAJO
"La falta de oportunidades de desarrollo y la búsqueda de mejores condiciones económicas se consolidan como los principales motivos que impulsan a cambiar de empleo, aunque con distinta relevancia en cada contexto", revela el estudio. En Ecuador, la principal motivación es la oferta económica, mientras que, en Costa Rica, además de factores económicos y de desarrollo, se incluyen razones vinculadas con la búsqueda de propósito y el equilibrio entre vida laboral y personal.
En Honduras, la oferta económica y la falta de oportunidades se combinan como principales impulsores, y en Argentina la falta de oportunidades lidera, seguida de la oferta económica y otros motivos asociados al crecimiento personal y profesional.
En cuanto a los factores que motivan la permanencia, se observa un patrón común: el buen ambiente laboral, las oportunidades de desarrollo y la flexibilidad se destacan como elementos centrales, aunque con diferencias de intensidad según el país.
En Costa Rica, el buen ambiente y la flexibilidad son decisivos, acompañados de las oportunidades de desarrollo, mientras que en Honduras la seguridad laboral adquiere un peso mayor, junto con la valoración del buen ambiente y las oportunidades de aprendizaje.
Los jóvenes profesionales de la Generación Z en América Latina perciben que sus organizaciones promueven, en general, una cultura alineada con sus valores y orientada al aprendizaje, la inclusión y el propósito social. La identificación con los valores organizacionales se mantiene alta en todos los países, con Honduras (90 %) y Costa Rica (87,7 %) mostrando los porcentajes más elevados, mientras que Argentina presenta una valoración algo menor (78,9 %).
El ambiente inclusivo y diverso es también ampliamente reconocido, especialmente en Costa Rica (85,1 %) y Ecuador (83,7 %), mientras que Argentina se mantiene en un nivel más moderado (68,4 %).
De manera similar, la promoción de innovación y aprendizaje continuo es percibida positivamente en la mayoría de los países, con Honduras liderando (81 %) y Argentina situándose en el extremo inferior (69,7 %).
La coherencia entre lo que las organizaciones dicen y hacen es valorada de forma consistente, con valores que rondan entre 63 % en Argentina y 80 % en Honduras, mostrando que, aunque la mayoría percibe alineación, todavía existen brechas en algunos contextos.
La reputación externa de las organizaciones, relacionada con la marca empleadora, es percibida favorablemente por los jóvenes, con Honduras (82 %) y Perú (82,7 %) como los países con mayor reconocimiento, y Argentina (64.5%) como el que menos.