Por revistaeyn.com
El paso de Shakira por El Salvador va más allá del espectáculo musical y se perfila como un impulso económico de gran escala.
Según proyecciones del Gobierno salvadoreño, la serie de cinco conciertos que la artista colombiana ofrecerá en el país podría generar un movimiento cercano a los US$55 millones, una cifra muy superior a los US$25 millones proyectados inicialmente.
La llegada de la intérprete de Las Mujeres Ya No Lloran —gira que incluye únicamente a El Salvador dentro de Centroamérica— ha despertado un fuerte interés regional. Las estimaciones oficiales calculan una asistencia total de 135.000 personas, casi la mitad de ellas procedentes del extranjero.
Visitantes de Guatemala, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y otros países del continente ya comenzaron a arribar, atraídos tanto por el show como por la oportunidad de conocer el país.
Desde el Ejecutivo se subraya que esta residencia artística contribuye a posicionar a El Salvador como una sede viable para grandes espectáculos, un objetivo que impacta de manera inmediata en áreas estratégicas de la economía. Hoteles, restaurantes, transporte y comercios figuran entre los principales beneficiados por el flujo de visitantes que se concentrará durante los días de concierto.
Las previsiones apuntan a una ocupación hotelera total en San Salvador, mientras que otros destinos turísticos del país alcanzarían niveles cercanos al 80 %. A esto se suma una alta demanda en restaurantes, muchos de los cuales operarían a plena capacidad, así como un incremento notable en las ventas de negocios ubicados en las zonas cercanas a los recintos donde se realizan los eventos.
El impacto también se refleja en el ámbito laboral. Las autoridades estiman que la gira de la cantante generará alrededor de 4.000 empleos directos y unos 7.000 indirectos, vinculados principalmente a actividades turísticas, logísticas y de entretenimiento. Este movimiento temporal del mercado de trabajo representa un alivio y una oportunidad para distintos sectores productivos.
El primero de los conciertos se realizó el sábado 7 de febrero en el Estadio Nacional Jorge “Mágico” González y continuó el domingo 8. Las presentaciones seguirán los días 12, 14 y 15, cerrando una residencia que no solo llena estadios, sino que también deja una huella económica significativa.
Con información de Diario El Mundo