Centroamérica & Mundo

ANÁLISIS: La Casa Blanca pasa de la retórica a la arquitectura en Centroamérica

En una semana marcada por alta volatilidad política en Centroamérica, Estados Unidos logró encadenar tres decisiones clave —en Panamá, El Salvador y Guatemala— que consolidan su agenda estratégica en la región. Infraestructura crítica, comercio y reglas de juego reemplazan a la retórica, mientras China comienza a perder margen de influencia en nodos sensibles del istmo.

2026-01-31

Por Norma Lezcano – revistaeyn.com

En una semana especialmente sensible para la región —marcada por presiones crecientes en el frente cubano, elecciones clave en Costa Rica, un intento reciente de desestabilización política en Guatemala y la asunción de un nuevo presidente en Honduras alineado con Washington— Estados Unidos logró encadenar tres hechos que, leídos en conjunto, revelan algo más que coincidencias diplomáticas.

Panamá, El Salvador y Guatemala protagonizaron decisiones distintas en forma, pero convergentes en sentido: afianzar la presencia estratégica de Estados Unidos en Centroamérica, mientras China pierde margen de maniobra en nodos críticos de poder. No se trata de una retirada abrupta de Beijing, sino de un reordenamiento del tablero regional, en el que Washington vuelve a ocupar el centro de la escena.

A diferencia de otros momentos de la política hemisférica, la actual ofensiva estadounidense no se expresa principalmente en declaraciones ideológicas o gestos simbólicos. Lo que se observa es un cambio cualitativo: la Casa Blanca avanza en la construcción de arquitectura de poder.

Infraestructura crítica, marcos regulatorios, comercio preferencial y reglas de inversión se convierten en herramientas concretas para reconfigurar el equilibrio regional. Panamá, El Salvador y Guatemala ilustran, cada uno a su manera, esta transición desde la retórica hacia los hechos estructurales.

Panamá: el Canal como pivote de la disputa estratégica EE.UU.–China

El fallo de la Corte Suprema de Justicia de Panamá que declaró inconstitucional el contrato de concesión entre el Estado y Panama Ports Company —filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison— marcó un punto de inflexión en la geopolítica del Canal y en el equilibrio de poder regional.

La decisión anuló el marco legal que habilitaba a la empresa a operar los puertos de Balboa y Cristóbal, dos enclaves estratégicos ubicados en ambas riberas del Canal. Más allá del plano jurídico, el impacto es geopolítico: se trata de terminales clave para el comercio global, la logística energética y las cadenas de suministro internacionales.

CANAL DE PANAMÁ: Corte declara inconstitucional concesión de dos puertos, China responde

Desde Washington, la lectura fue inmediata. El secretario de Estado, Marco Rubio, celebró públicamente el fallo y lo interpretó como una señal alentadora frente a lo que la Casa Blanca venía señalando desde antes del inicio del segundo mandato de Donald Trump: la creciente influencia china sobre una vía considerada estratégica para los intereses estadounidenses.

El presidente panameño José Raúl Mulino defendió inicialmente la soberanía del país y rechazó cualquier intento de injerencia. Sin embargo, las conversaciones posteriores con Washington abrieron una etapa de recomposición bilateral, con cooperación en seguridad y migración y una rápida activación de un esquema de transición portuaria.

La eventual participación de APM Terminals, subsidiaria del grupo Maersk, como operador transitorio refuerza la lectura de que no se trata solo de un litigio comercial, sino de una reconfiguración estratégica del control portuario en torno al Canal.

China, por su parte, reaccionó con cautela. Respaldó a su empresa, advirtió que protegerá sus intereses, pero evitó escalar el conflicto. La moderación del tono sugiere una estrategia de contención defensiva, más que de confrontación directa.

El Salvador: comercio recíproco y sintonía estratégica

El 30 de enero, El Salvador y Estados Unidos firmaron lo que la Casa Blanca presentó como el primer Acuerdo de Comercio Recíproco del Hemisferio Occidental. El pacto profundiza la integración económica bilateral y consolida a San Salvador como uno de los socios más alineados con Washington en la región.

El acuerdo elimina aranceles recíprocos para determinadas categorías de bienes, reduce barreras no arancelarias y refuerza compromisos en materia de propiedad intelectual, estándares regulatorios e inversiones en sectores estratégicos como energía, telecomunicaciones e infraestructura.

Claves del acuerdo entre EEUU y El Salvador "de comercio recíproco" para eliminar aranceles

Lejos de reemplazar el CAFTA-DR, el entendimiento lo moderniza y lo vuelve más funcional a una agenda ampliada. En este marco, el comercio deja de ser un instrumento meramente económico y pasa a operar como extensión de la cooperación en seguridad, migración y control territorial, áreas en las que ambos países ya muestran una alta sintonía política.

Guatemala: acceso preferencial en un momento de fragilidad política

Guatemala se sumó a esta dinámica con un acuerdo que permitirá que más del 70 % de sus exportaciones a Estados Unidos ingresen con arancel cero. El anuncio, realizado por el presidente Bernardo Arévalo de León, llegó apenas una semana después de que su gobierno enfrentara un intento de desestabilización política interna.

Un 70,4 % de exportaciones de Guatemala ingresarán a EEUU con arancel cero, según acuerdo

El pacto ofrece previsibilidad a exportadores e inversionistas, refuerza la inserción del país en cadenas de valor regionales y funciona como un ancla económica en un contexto político sensible. Para Washington, el acuerdo consolida a Guatemala como socio clave; para el gobierno guatemalteco, representa un respaldo externo relevante en un momento de vulnerabilidad.

Más que hechos aislados: una ventana estratégica regional

Tomados en conjunto, los casos de Panamá, El Salvador y Guatemala revelan una misma lógica. Estados Unidos no busca expulsar a China de Centroamérica, pero sí reducir su margen de influencia en nodos críticos: puertos, reglas comerciales, estándares regulatorios y acceso a mercados.

La simultaneidad de los hechos —en una semana marcada por elecciones, tensiones políticas internas y reacomodamientos regionales— sugiere que Washington está leyendo con precisión el calendario político centroamericano y actuando en ventanas de oportunidad de alta sensibilidad.

Centroamérica, por su parte, no responde únicamente por alineamiento ideológico. Los gobiernos toman decisiones pragmáticas, guiadas por cálculos internos de estabilidad, inversión y gobernabilidad. En ese cruce de intereses, la Casa Blanca avanza: menos discurso, más arquitectura.

Norma Lezcano
Norma Lezcano
Editora adjunta

Periodista especializada en economía y negocios. Consultora experta en Comunicación y Gestión del Cambio en Entornos Digitales. Lideró equipos en medios gráficos de Argentina y Centroamérica. Se desempeñó como investigadora para medios de México. A lo largo de su carrera, trabajó en La Voz del Interior y Perfil Córdoba (Argentina); Expansión, CNNExpansión y BizNews (México), entre otros. También ha sido docente universitaria en temas de Gestión de Contenidos Digitales. Su formación incluye becas y especializaciones en instituciones como el Tecnológico de Monterrey, la Universidad de Columbia y la Fundación Reuters.

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